Existen rutas en las que no corre el Patacón

Los rechazan en la autopista a La Plata
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20 de diciembre de 2001  

Sorpresa primero, incredulidad después; finalmente, fastidio. Eso es lo que sienten, fundamentalmente, los bonaerenses, cuando al transitar por algunas autopistas de su provincia intentan pagar con patacones y terminan informándose de que esa moneda "no es de curso legal" en los peajes.

En épocas en que en el país funciona casi cualquier billete, en más de una cabina de las autovías de Buenos Aires, distrito donde hace unos meses nació el Patacón y casi todos los empleados -principalmente los públicos- perciben su sueldo en esos bonos, quien no tiene pesos se puede ver demorado en un peaje.

Ilógico, es lo primero que se piensa. Pero enseguida la sensación no es sólo la de sentirse en otra provincia, sino prácticamente en otro país. O, al menos, eso deben creer los concesionarios de dichos accesos.

Así se sintió ayer el periodista Guillermo Ignacio, director del tradicional medio Ecos Diarios de Necochea, y presidente de la comisión de libertad de prensa de ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina).

Ignacio partió desde su ciudad a Buenos Aires y tomó, como a menudo lo hace, la ruta 2. Como siempre, no tuvo ningún tipo de inconvenientes en los peajes de Maipú y Samborombón, donde se le aceptaron los patacones tal como lo hacen casi todos los negocios de esas localidades y de toda la provincia.

Luego ingresó en la autopista Buenos Aires-La Plata, que se encuentra a cargo de la empresa Coviares. Al llegar al peaje de Hudson, el director del diario de Necochea entregó al cajero un billete de dos patacones, con lo que le debían dar 10 centavos de vuelto.

Allí comenzó la sorpresa y fue cuando el joven de la cabina le informó que no podía abonar con patacones, sin agregar ningún otro tipo de explicación.

Como a todos los que atraviesan por lo mismo, primero descreyó de sus palabras, luego pudo pensar que se trataba de una maniobra y finalmente terminó hablando con el supervisor.

"Le expliqué al encargado que mi intención era pagar, no pasar de largo, y que para eso tenía los patacones", aclaró rápidamente Ignacio. Pero luego el periodista comentó: "El supervisor me dijo que esa moneda no era de curso legal, que para no pagar con patacones existen otras opciones, como tomar otra vía".

Volver para atrás

"Es decir que me estaba proponiendo que tomase el viejo Camino Belgrano y las avenidas Calchaquí y Mitre para llegar a la Capital", comentó indignado Ignacio, al recordar el dificultoso acceso de antaño.

Después de dialogar con el supervisor, y sin que le aceptaran los patacones, le fueron tomados todos los datos, levantaron la barrera y le permitieron continuar hacia su destino.

La reflexión final de Ignacio fue la siguiente: "En Necochea, entre el 70 y el 80 por ciento de la moneda circulante son patacones y con éstos, mayormente, trabaja la administración de nuestro diario. Realmente, la concesión no sólo parece una empresa extranjera en el país, sino dentro de nuestra propia provincia".

Claro que más allá de las pobres razones expuestas por el supervisor, la empresa Coviares hizo sus aclaraciones. Su responsable de relaciones públicas, Agustín Freixas, explicó: "Esto fue reglamentado así para todas las autopistas que tienen acceso a la Capital. En su momento fue comunicado y publicado en los diarios".

"No es que nosotros no tomemos los patacones, sino que con esos billetes se puede adquirir el telepeaje anticipadamente o en el mismo peaje. Lo que sí quedó aclarado en su momento es que en ningún acceso a la Capital se puede pagar con patacones en ventanilla", agregó Freixas.

Ignacio, como tantos usuarios que quieren pagar, no estaba para entender razones en una tarde en la que en la Argentina, lamentablemente, la moneda circulante era "saquear".

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