Expulsaron a 516 policías bonaerenses en 12 meses

Los investigan por corrupción; otros 4018 están en la mira
Ramiro Sagasti
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26 de septiembre de 2005  

LA PLATA.– En los últimos 12 meses fueron separados de la policía bonaerense 516 hombres involucrados en casos de corrupción; un promedio de diez por semana. Así lo informaron a LA NACION fuentes de la Auditoría General de Asuntos Internos, que investiga a otros 4018 policías.

Como la policía bonaerense tiene 46.000 agentes –4700 de ellos, en tareas administrativas–, casi el 9% de la fuerza está siendo investigada por ese organismo de control.

El último policía echado es un sargento acusado de abusar de una menor de 15 años en Bahía Blanca el 31 de marzo pasado. El abuso sexual es una de las causas más comunes que derivan en la exoneración de policías, dijo a LA NACION el subsecretario de Seguridad bonaerense, Martín Arias Duval. También son motivos habituales las extorsiones, las coimas y el uso de autos robados, confiaron fuentes del ministerio.

“Tanto Arias Duval como León Arslanian [ministro de Seguridad provincial] tapan sus errores usando como fusibles a los más débiles: los policías”, dijo el ex comisario y candidato a diputado nacional Luis Patti, aliado del duhaldismo. “Lo que han logrado es aumentar la corrupción y la venta de drogas. Está lleno de prostíbulos y, detrás, la droga. Si la policía anda mal es porque la conducen mal”, agregó.

Las autoridades políticas y policiales bonaerenses no respondieron a los mensajes que LA NACION les dejó para obtener su opinión sobre los dichos de Patti. Tampoco se dio a conocer desde el Ministerio de Seguridad la cantidad de policías expulsados o declarados prescindibles en períodos anteriores. No obstante, desde 1996, el número de uniformados echados en las grandes y sucesivas purgas dadas a conocer por las autoridades en su momento supera holgadamente los 4500.

Los papeles de Asuntos Internos dicen que en los últimos 12 meses fueron exonerados 418 policías, mientras que otros 98 fueron dejados cesantes. En ninguno de estos casos los ahora ex uniformados podrán volver a trabajar en la fuerza de seguridad; pero los que fueron cesanteados sí podrán desempeñarse en otras dependencias del Estado provincial.

Los oficiales retirados también pueden ser sometidos a investigaciones internas y, luego, separados de la fuerza, si se prueba que cometieron delitos o actos de corrupción. Cuando esto ocurre también dejan de percibir la jubilación. Hubo 14 de estos casos en los últimos 12 meses.

Los informantes de Asuntos Internos agregaron que en el último año se aplicaron otras sanciones más leves: 84 suspensiones y 13 arrestos.

De las cifras totales, añadieron los voceros consultados por LA NACION, en lo que va de este mes fueron separados de la policía 51 hombres, ya que hubo 40 exoneraciones y 11 cesantías.

Además, el ministro León Arslanian declaró prescindibles a dos policías presuntamente vinculados con usurpaciones de campos; otros tres fueron separados de sus cargos preventivamente, también sospechados de mantener relaciones con usurpadores de predios rurales.

Si con el avance de la investigación Asuntos Internos los encontrara culpables, estos policías se sumarán a la lista de exonerados, de aquellos que nunca más podrán vestir el uniforme.

Bajo la lupa

Hace una semana, Arslanian inauguró el nuevo edificio donde ahora funciona la Auditoría General de Asuntos Internos, una dependencia que él mismo había creado durante su primera gestión en el manejo de la seguridad bonaerense, entre 1998 y 1999.

En aquel primer paso como conductor político de la fuerza de seguridad provincial, Arslanian había impulsado sucesivas purgas. Entre ellas sobresalió el pase a disponibilidad de 261 oficiales con jerarquías que iban de subcomisario a comisario inspector.

En la actual gestión, y desde abril hasta agosto de 2004, fueron desplazados 796 policías. En octubre, otros 35 fueron separados de sus cargos bajo la sospecha de haber participado de un presunto complot para matar a Arslanian, a Arias Duval y al juez de San Isidro Fernando Maroto.

"Desde el comienzo de esta gestión estamos trabajando en el fortalecimiento de esta área tan sensible. No hay tolerancia para la corrupción", había dicho el ministro a LA NACION.

El titular de aquella dependencia, Adolfo Naldini, detalló que en este momento hay 4018 policías investigados. De ese total, 2914 están identificados; ahora, las pesquisas intentan establecer las identidades de los 1104 casos restantes denunciados. Un calificado investigador del organismo de control dijo a LA NACION que "es habitual encontrar a policías a bordo de autos con pedidos de secuestro, es decir, robados. Esto constituye una falta gravísima", sostuvo la fuente.

Pero el funcionario no sólo vinculó a policías corruptos con la sustracción de vehículos. Reconoció que "son comunes las causas por extorsión, aquellas en las que los oficiales, a cambio de dinero, no inician actuaciones contra delincuentes detenidos in fraganti y, en cambio, registran su paso por las comisarías como una simple averiguación de antecedentes".

Abuso

Son también habituales los casos de abuso sexual, según se informó en Asuntos Internos y ratificó Arias Duval.

Por caso, anteayer fue separado el sargento Nicolás Moreira, sospechado de abusar de una menor de 15 años, en Bahía Blanca, informó la cartera de Seguridad en un comunicado. El ex uniformado había sido separado de su cargo a principios de abril último, cuando se denunció el supuesto abuso sexual. Ahora, con la exoneración, Moreira no podrá volver a trabajar en la administración pública. Tampoco podrá cobrar la jubilación.

El hecho ocurrió el 31 de marzo último, cuando el policía interceptó a una pareja de adolescentes que no tenía documentos. Moreira, según reza el comunicado oficial, dejó que el varón se fuera. La chica, en cambio, tuvo que subir al móvil policial. El policía le dijo que iba a llevarla hasta su casa. Al parecer, según investiga la Justicia de Bahía Blanca, eso no ocurrió y, en cambio, el sargento habría abusado de la menor.

Para Asuntos Internos, es ya una "falta gravísima" que un policía suba al patrullero a un menor y no lo entregue a sus padres.

También, se lee en el comunicado oficial, se trata de "un indicio suficientemente fuerte de que pudo haber abusado de ella".

Lo que inquieta a las autoridades del Ministerio de Seguridad es que, como se dijo, el de Bahía Blanca sea tan sólo un caso aislado.

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