Germán Martitegui cocina en el fin del mundo

El chef realizó una degustación de recetas preparadas con los mejores productos de la cocina fuegina, para todos los esquiadores del Cerro Castor, Ushuaia. La experiencia fue en plena montaña y para cada plato un vino diferente de Catena Zapata
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7 de septiembre de 2016  • 00:00

La temporada de invierno en el Cerro Castor de Ushuaia , ese majestuoso paisaje austral, es ideal para pasar días con amigos entrañables. El plan perfecto es que luego de una mañana a pura adrenalina y práctica de esquí y snowboard, los amigos se reúnan puertas adentro o al aire libre para reponer energías y compartir un buen momento. Sin soñar ni fantasear, eso ocurrió el pasado 14 de agosto cuando los esquiadores fueron sorprendidos al mediodía con un tasting de comida y de vino, de la mano de la experiencia llamada “Cocina de Alta Montaña”. Dos referentes se lucieron en esta ocasión: el chef Germán Martitegui y la bodega Catena Zapata.

CATENA ZAPATA USHUAIA

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El restaurante Terrazas del Castor fue uno de los lugares elegidos para llevar a cabo esta experiencia gastronómica única, constituida en dos etapas. Para la primera, participaron cerca de cien personas al aire libre. Alrededor de las 12.30, Germán Martitegui entregó a cada uno de los presentes una copa de vino D.V. Catena servida desde un botellón de 6 litros con distintas recetas de cazuelas “pensadas para la montaña”. El tasting de cada uno de los vinos, acentuados por las diferencias entre cada microclima y terroir de las zonas vitivinícolas, se fusionó a la perfección con los productos de la geografía patagónica, entre ellos, la centolla, el cordero, la merluza negra, la trucha ahumada en combinación con queso de cabra, berenjenas, polenta blanca y lentejas. Los vinos elegidos para el maridaje fueron de la colección D.V. Catena: Nature, Chardonnay-Chardonnay y Pinot-Pinot, de sabores intensos, elegantes y gran expresión aromática. La degustación al aire libre no solo significó un descanso para todos los que se encontraban desde temprano en la montaña, sino también una experiencia diferente, de relax entre amigos y fanáticos de los deportes de invierno, sumidos en un paisaje de nieve inigualable que sólo el fin del mundo puede ofrecer.

La segunda etapa de la experiencia gourmet se realizó dos horas después, en el interior del restaurante, con un menú de tres pasos, exclusivo para 50 personas. Martitegui se lució con una entrada de mollejas, verdeo, pino y hongos, acompañada de diferentes opciones platos: desde sopa de lenteja con trucha ahumada hasta gratín de centolla y merluza negra con papas. Una vez más, los vinos D.V. Catena fueron el mejor compañero para cada propuesta.

“Cocina de Alta Montaña” fue el resultado de un excelente vino combinado con un producto de alta calidad, trabajado por un gran cocinero y en un paisaje de película, al que sin dudas ni el mismo Dionisio, dios del vino, hubiera podido resistirse.

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