Hallan pirotecnia clandestina

Secuestraron casi una tonelada de fuegos artificiales
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7 de diciembre de 2001  

Luego de una serie de allanamientos realizados ayer en el Gran Buenos Aires, efectivos de la policía bonaerense secuestraron 960 kilogramos de artículos de pirotecnia clandestina.

Según informaron fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense, el material pirotécnico estaba distribuido en 72 cajas.

La mayor parte de los elementos de pirotecnia clandestina fueron secuestrados en un procedimiento realizado en un depósito situado en Joaquín González al 2300, en la ciudad bonaerense de Burzaco.

Voceros de la cartera de Seguridad provincial aseguraron que durante el operativo el responsable del depósito intentó huir en un Volkswagen Senda que fue interceptado por dos móviles policiales en la esquina de Alsina y San Jorge, en Claypole.

Según la policía, el hombre detenido habría sido identificado como Antonio Pascual Acosta, de 53 años, que presuntamente se dedicaba a la venta y distribución de pirotecnia cuya procedencia no estaría declarada.

La Delegación Lomas de Zamora de Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad informó que los productos secuestrados eran de fabricación casera.

Nada de seguridad

Durante el allanamiento, autorizado por el juez federal de Lomas de Zamora Carlos Alberto Ferreiro Pella, la policía pudo comprobar que el lugar "no contaba con los mínimos recaudos de seguridad, por lo que de haber estallado la mercadería allí almacenada se hubiese generado un incendio".

Como se sabe, la comercialización de pirotecnia está regulada por el Registro Nacional de Armas (Renar), de acuerdo con un decreto nacional dictado el 11 de octubre último.

La norma, que intenta ponerle límites a la venta clandestina de proyectiles artificiales, prevé multas, secuestro de mercadería y clausuras de locales que no cuenten con la mencionada autorización y con el sello de aprobación Fabricaciones Militares.

Ayer, desde el Ministerio de Seguridad bonaerense se informó que los operativos de control sobre la venta clandestina de fuegos artificiales estará a cargo de los inspectores que fueron asignados a los 134 distritos bonaerenses que trabajarán junto con efectivos de la División de Explosivos de la policía bonaerense y de bomberos.

De acuerdo con las fuentes del mencionado ministerio, el funcionamiento de las fábricas de material de pirotecnia clandestina representa un peligro para los vecinos, debido a que, para abaratar costos, muchos de esos establecimientos trabajan con una pólvora de baja calidad e inestable.

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