Hubo tres muertos por la crecida en Santiago del Estero

Campos anegados por los desbordes de los ríos Salado y Dulce; tensión en Chaco
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7 de febrero de 2007  

SANTIAGO DEL ESTERO.- El temporal y la crecida de los ríos se cobraron tres víctimas: en una represa de la localidad de Tintina, distante a 180 kilómetros al norte de la capital santiagueña, dos personas murieron ahogadas tras la fuerte correntada del río Salado, mientras que un niño se ahogó en una zanja de la localidad de Bandera Bajada.

Lo cierto es que las fuertes y constantes precipitaciones en casi todo el territorio santiagueño provocaron una importante crecida en sus principales ríos, el anegamiento de caminos y en algunos casos de rutas provinciales.

Los ríos Dulce y Salado, que reciben agua de las lluvias producidas en los últimos días en Tucumán y Salta, respectivamente, presentan un aspecto imponente y su crecida provocó desbordes y obligó a decenas de familias ribereñas a autoevacuarse.

La situación más complicada se da con el río Salado, que ahora está en su cota máxima debido a las intensas lluvias no sólo en Santiago del Estero, sino por lo que recibe de la provincia de Salta, en donde las precipitaciones también son intensas, lo que dificulta la situación de las poblaciones ribereñas, que provoca el desborde del río y de las distintas represas de riego, las cuales están en su punto máximo y deben ser abiertas a pleno para permitir el paso del agua.

La provincia de Santa Fe, que tiene también a su paso las aguas del Salado, próximamente sufrirá una importante crecida de este río, lo que obligó a las autoridades de esa provincia a extremar los recaudos para evitar males mayores como en otros años.

El Grupo Especial de Rescate (GER) impuso una prohibición para ingresar en el cauce de los ríos Dulce y Salado debido al gran caudal que poseen y sus riesgosas corrientes. Dicha orden es violada sistemáticamente por bañistas y pescadores, que a diario buscan refrescarse de las altísimas temperaturas, que superan los 40 grados, y la posibilidad de pescar para el sustento diario.

"Uno ya no sabe de qué manera decirle a la gente que no se meta en los ríos Dulce y Salado. Nuestro personal patrulla constantemente con lanchones, tenemos la colaboración de otras secciones de la policía que recorren las márgenes de ambos ríos, pero aun así se nos hace muy difícil, ya que hablamos de muchos kilómetros de extensión y que en algunos casos es en pleno monte, donde se hace muy difícil controlar y prohibir con fuerza de policía el ingreso de los bañistas e imprudentes pescadores", afirmó el oficial Juan Maresca, jefe del GER.

Días atrás, el gobernador de la provincia, Gerardo Zamora, declaro la emergencia hídrica en todo el territorio de la provincia, y también social y sanitaria.

En diálogo con LA NACION, el intendente de la capital, Julio Alegre, afirmó que los daños producidos anteayer por un temporal fueron importantes, pero que la situación está controlada.

"Hemos tendido importantes daños producto del tornado -dijo-, que nos provocó importantes pérdidas económicas que ya fueron solucionadas, así como no tuvimos problemas con el anegamiento de calles, ya que se había realizado un importante trabajo de limpieza de los desagües de la ciudad. A pesar del tornado y del gran susto que nos llevamos los santiagueños, la situación está controlada", dijo Alegre.

Sin embargo, el problema persiste: según el Servicio Meteorológico Nacional, en el territorio de Santiago del Estero se esperan para las próximas horas probables precipitaciones y tormentas aisladas.

Preocupación en Chaco

En el Chaco, en tanto, la situación es preocupante. Si bien no hay zonas comprometidas de gravedad, el río Negro, que atraviesa la ciudad de Resistencia, capital de la provincia, está muy cerca de alcanzar la marca de alerta, según informó el diario Norte.

El nivel del Río Negro es controlado por la Administración Provincial del Agua (APA), con un dique regulador, ya que el desagüe natural de este río, el Paraná, está por encima del nivel de alerta y en un crecimiento sostenido que no baja de los dos centímetros diarios.

Por otra parte, el mismo periódico informó que desde APA aseguraron tener controladas las lagunas que confluyen en el río Negro y que las mismas están en condiciones de recibir probables precipitaciones.

Sin embargo, el alerta meteorológico continúa y se estima que con una lluvia intensa, de alrededor de 80 milímetros, podría desbordar el río Negro.

Se agregó que hay en la provincia alrededor de 200 familias autoevacuadas. La mayoría de ellas vive en la ribera del Paraná, o son isleños que se trasladaron debido a la creciente del río.

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