Ibarra aún no decidió la nueva fecha electoral

Esperará a que antes resuelva la jueza Servini de Cubría
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2 de mayo de 2003  

Aníbal Ibarra había prometido que se ocuparía de resolver la nueva fecha de las elecciones porteñas durante la tarde del 30 de abril. No lo hizo, sin embargo, porque, según sus voceros, la catástrofe de Santa Fe le cambió el eje de acción.

De todas maneras, alrededor del jefe de gobierno el tema de los comicios se mantuvo expectante. No se produjo la esperada resolución, pero al menos sí se aclararon los escenarios posibles.

De acuerdo con el procurador de la Ciudad, Juan Carlos López, la primera medida del gobierno será esperar que la jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría, que había suspendido las elecciones, se pronuncie sobre si el proceso ya abierto debe prorrogarse por algún plazo determinado o si, directamente, debe comenzar de nuevo.

¿Qué cambia? Si Servini resuelve que necesita algunos días para actualizar el proceso, el jefe de gobierno podría postergar la fecha -fijada inicialmente para el 8 de junio- por unas semanas sin reabrir las listas. Esto impediría la presentación de nuevos candidatos y la modificación de las alianzas.

Si, en cambio, Servini entiende que el proceso se encuentra demasiado "sucio", Ibarra debería fijar una nueva fecha no anterior al 3 de agosto (no le dan los plazos legales).

Una posibilidad estudiada para esta última hipótesis es fijar la nueva fecha el 10 de agosto, pero no está tan claro.

Antes de definirse, el gobierno evaluará cuánto pueden influir en los porteños determinadas medidas de gestión. Por ejemplo: si resulta determinante para el votante la inauguración de algunas obras (en el subte, por ejemplo) o la finalización del plan de pavimentación.

"Por ahí nos conviene patearlas para octubre, porque ahí frenás la campaña", agregó un operador del jefe de gobierno.

El tema, en el fondo, es que casi todo el panorama político puede modificarse a partir de la reapertura del proceso electoral.

El oficialismo, por ejemplo, podría rever la influencia de ARI y la presencia del socialismo en el esquema de Fuerza Porteña, luego de la buena elección de Elisa Carrió y la pobre actuación de Alfredo Bravo en la Capital.

El PJ reveló que intentará convencer a Roberto Lavagna para que reemplace a Alicia Pierini como postulante a jefe de gobierno. Pero, además, tiene otro problema: la justicia local no le aceptó su lista de legisladores por contener datos erróneos en la presentación de los candidatos. Necesita, entonces, una nueva convocatoria.

En la misma situación están el Modín, Izquierda Unida y tres de los candidatos que adscribían a la candidatura presidencial de Adolfo Rodríguez Saá: Enrique Rodríguez, Julio Piumato y Alejandro Amor. Todos llegaron tarde a la presentación de listas y no tienen clara su situación.

Mauricio Macri también podría rearmarse, ya que buscará mayor presencia del kirchnerismo en sus listas. Como suponen que tienen buena parte de los votantes peronistas de Carlos Menem, ahora pelearán por seducir al electorado de Néstor Kirchner, espacio también reclamado por Ibarra, Gustavo Beliz y Rafael Bielsa.

Y mientras, Patricia Bullrich estudiará la situación y se mantendrá atenta a los cambios, aunque adelantó que en principio no hará modificaciones en sus listas.

Todo puede suceder. Pero depende de la fecha y del proceso electoral.

Aníbal Ibarra

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