Ibarra pasó a planta permanente a más de 3000 empleados públicos

Macri dijo que el jefe de gobierno hace del empleo estatal "un botín político"
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24 de mayo de 2003  

La medida resulta tan controvertida que la oposición estalló de bronca, la Legislatura pidió informes y más de uno lo consideró una medida "que favorece a la corporación política". El tema es que, a tres meses de las elecciones porteñas, la Ciudad Buenos Aires le agregará 3166 empleados públicos fijos a la nómina de 93.751 agentes que tenía hasta ahora en su planta permanente.

Así lo resolvió el jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, mediante un decreto que fue publicado la semana última en el Boletín Oficial. Los más de 3000 empleados públicos fijos nuevos pertenecían a la planta transitoria porteña, régimen que caduca cada 31 de diciembre y que puede ser renovado por un año cada 1° de enero.

La medida fue denunciada por la legisladora Marta Oyhanarte (Bases y Puntos de Partida), que elaboró un pedido de informes aprobado por la Legislatura el jueves último.

La crítica de Oyhanarte no se centró en la efectivización, sino en la violación de la ley de empleo público, que indica que los empleados de planta permanente deben ser contratados mediante un concurso.

El gobierno local defendió la decisión con dos argumentos: uno, que en el caso de despedir a los agentes la Ciudad se habría encontrado ante la posibilidad de perder juicios millonarios movilizados por los empleados; la otra, que en el caso de este personal la ley preveía el estudio de sus casos para que pasaran sin concurso a la planta permanente.

"Cuando se sancionó la ley de empleo público, se incluyó en el articulado la revisión de la planta transitoria para que pudiera convertirse en planta permanente. Tuvimos que estudiar caso por caso, fuimos a paritarias que duraron dos años y después de eso llegamos a la conclusión de que debíamos pasar a los empleados públicos en cuestión al régimen permanente", explicó el secretario de Hacienda, Miguel Angel Pesce.

El jefe de gabinete, Raúl Fernández, reveló que, ahora, con esta medida, la Ciudad ya no tendrá empleados en régimen transitorio. "El tema es que la figura existía antes, pero ahora fue modificada. La Ciudad sólo puede tener personal permanente, por contrato o en planta de gabinete. Nada más. Ya no se puede tomar gente en planta transitoria. Y si bien es cierto que cada 31 de diciembre vencía el plazo de los que estaban en este régimen, la verdad es que no se los podía despedir porque la Justicia nos ordenaba reincorporarlos", señaló Fernández.

Ninguna de estas explicaciones les alcanzó a los opositores. Mauricio Macri (Compromiso para el Cambio) envió un comunicado en el que sostuvo que "Ibarra toma el empleo público como un botín político". Y Patricia Bullrich (Unión para Recrear Buenos Aires) se quejó porque, según entendió, "debía convocarse a un concurso para elegir al personal".

Bullrich no desestimó la efectivización de los empleados, pero se opuso a los métodos: "Sé que en muchos casos la medida está bien, pero el problema es que, en muchos otros, Ibarra tomó esta decisión para cubrir acuerdos políticos. No todos son ñoquis y en algunos casos sé que cubren cargos muy técnicos, como los que trabajan en el Teatro Colón. El problema es que se violó la ley y, al final, terminan utilizando al Estado para la corporación política".

La candidata a jefa de gobierno aseguró que Ibarra había sido vencido por presiones gremiales. "El sindicato de empleados estatales lo amenazó con un paro", acusó.

Fernández no lo negó: "Pero eso es una obviedad. Si estuvimos dos años en paritarias... Los gremios siempre amenazan con un paro".

Despedida emotiva

La discusión llegó en medio de un clima de festejos en el gobierno porteño. Al mediodía, el gabinete le había ofrecido una despedida con elogios y emociones varias al nuevo ministro de Educación nacional, Daniel Filmus, que condujo hasta aquí los destinos de la educación porteña. El ambiente, que desde hace unas semanas desborda exitismo, hizo que Filmus no pudiera contenerse y soltara algunas lágrimas.

En ese contexto, nadie esperaba ni suponía que luego la oposición lanzaría críticas hacia la efectivización de 3166 empleados. Ni que Macri apuntaría que "lo grave en esta medida es que en la lista van camuflados un montón de amigos, parientes y militantes del poder de turno", algo que el gobierno negó.

"La mayoría son ayudantes de portería", aseguró Fernández, en respuesta.

La cuestión es que la controversia se instaló. Y lo hizo muy cerca de las elecciones.

A quiénes regularizaron

  • El gobierno porteño efectivizó a 3166 empleados que trabajaban en la planta transitoria de la Ciudad.
  • La figura de la planta transitoria no está prevista en la nueva ley de empleo público, sino que es una figura que existía con anterioridad. Todos los 31 de diciembre quedaba desafectada y podía renovársele el vínculo los 1° de enero.
  • De acuerdo con la información del gobierno porteño, alrededor de 2300 de los efectivizados pertenecen a las secretarías de Logística y Emergencias, Planeamiento Urbano, Educación y Desarrollo Social.
  • También según el gobierno, la mayoría trabaja como auxiliar de portería, guardia u operario. Los salarios son inferiores a 1000 pesos "en el 80% de los casos" y de "entre 1000 y 1500 pesos en el resto", según informó la Secretaría de Hacienda.
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