Impresionante incendio en una fábrica de productos químicos

Los bomberos tardaron más de cinco horas en controlar el fuego; no hay heridos ni víctimas fatales y descartan que se genere una nube tóxica
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25 de febrero de 2004  • 10:35

Un voraz incendio destruyó hoy la mayor parte de un gran depósito de productos químicos en la localidad bonaerense de Pablo Podestá, que no causó víctimas pero dejó en la zona un panorama desolador, con cientos de aerosoles diseminados que habían salido disparados durante el siniestro y una densa columna de humo negro, que aseguran que no es tóxica.

Desde que se declaró el incendio, alrededor de las 4.30, en el establecimiento que ocupa cinco manzanas de la firma Ceras Johnson, ubicado en las calles Benito Pérez Galdós y Márquez, se cerró el tránsito y se pidió a los vecinos que no transiten en los alrededores y mantengan puertas y ventanas cerradas para evitar el ingreso de humo.

Cuarenta y siete dotaciones de bomberos de la zona y sus alrededores trabajaron denodadamente durante varias horas hasta que alrededor de las 9 lograron circunscribir el fuego, aunque minutos después se reavivó en algunos puntos.

Las llamas alcanzaron varios metros de altura pero no causaron daños a la veintena de empleados del turno noche que se encontraban en el interior. Sólo un bombero sufrió problemas respiratorios al aspirar mucho humo.

El director de Recursos Humanos del establecimiento, Gabriel Volpi, dijo que la mayor parte del depósito había quedado destruido, pero aseguró que no había riesgo ambiental ya que los productos que se quemaron estaban todos terminados y listos para su distribución.

Sin embargo, cientos de aerosoles del insecticida y lustramuebles, entre otros productos, literalmente salieron disparados y tapizaban techos, jardines y patios de las casas linderas.

Como proyectiles, golpearon en techos y paredes de casas e incluso en automóviles que se hallaban estacionados, lo que generó alarma en los vecinos.

El jefe de Defensa Civil Hugo García aseguró a un canal de noticias que no había peligro de toxicidad en la zona.

Toda el área quedó precintada y cerrada al tránsito, mientras la densa columna de humo negro se divisaba desde los edificios altos del centro de la Capital Federal.

A media mañana continuaba el operativo de prevención y se solicitaba a los vecinos no acercarse a la zona.

Diez ambulancias estaban en el lugar, pero su personal no tuvo que intervenir ya que no hubo que lamentar daños personales.

Fuente: DyN

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