Invasión de ratas en Palermo por terrenos abandonados

Los vecinos elevaron un reclamo al gobierno porteño
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15 de mayo de 2003  

Es Palermo Viejo o, en una denominación más moderna, Palermo Soho. Un tradicional barrio porteño en el que la invasión de ratas provenientes de terrenos baldíos alarmó a los vecinos, que denunciaron la intromisión de los roedores en sus casas, veredas y jardines.

Tan sólo en la calle Fray J.S.M. de Oro, entre Charcas y Paraguay, hay cuatro lotes abandonados, de los cuales dos son propiedad privada y los restantes, del instituto de menores Agote, situado en Darragueira y Charcas.

Según cuentan los vecinos, el estado de abandono de los terrenos es un caldo de cultivo para los roedores, que trepan por los árboles, muros y cables e ingresan en el interior de sus viviendas.

"Estamos combatiendo las ratas con pastillas. Pero es un peligro, porque son venenosas y en el edificio hay muchos chicos", dijo a LA NACION Rodolfo Sánchez, cuya residencia está rodeada por dos terrenos baldíos, cubiertos de una maleza tupida, que alcanza una altura de tres pisos.

Ante la gravedad del problema, vecinos de Palermo presentaron un petitorio firmado ante el CGP14 Este, el viernes último. Según Elizabeth Rosenstein, directora de mantenimiento barrial de esta delegación, desde allí se envió el reclamo el lunes último, vía fax, a la Secretaría de Gobierno y Control comunal.

"Nosotros nos presentamos en forma espontánea", afirmó a LA NACION Diego Martínez, a cargo de la Dirección General de Control de la Calidad Ambiental, dependiente de la Secretaría de Control comunal. "El fax con el pedido llegó después de que realizamos la tarea", precisó.

Higiene y saneamiento

Anteayer a la mañana, esa dependencia desratizó los terrenos que pertenecen al instituto Agote, en Oro al 2200, en tanto, en los otros lotes privados, según explicó Martínez, se realizará un cotejo de actuaciones en trámite, luego de lo cual "se impulsará una intimación al propietario para que efectúe tareas de higienización y saneamiento".

Tal intimación se cursa "bajo apercibimiento de que las tareas se harán por administración", esto es: si el propietario no responde, el Gobierno de la Ciudad hará los trabajos correspondientes -orden de allanamiento mediante-, y el propietario deberá pagar por las tareas realizadas, explicó el funcionario.

Ante las quejas de los vecinos sobre que no hay quien se ocupe de estos "nidos de ratas", Martínez respondió que la responsabilidad respecto de las condiciones de higiene es "del propietario, pero el gobierno ejecuta acciones en virtud de órdenes de allanamiento judiciales, solicitadas por el mismo gobierno", dijo.

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