Las elecciones porteñas se harán el 24 de agosto

La posible segunda vuelta se realizará el 14 de septiembre
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7 de mayo de 2003  

No hubo mucho misterio esta vez. Tal como se preveía, Aníbal Ibarra fijó para el 24 de agosto próximo la nueva fecha de las elecciones para jefe de gobierno y legisladores porteños, y dejó la posible segunda vuelta para el 14 de septiembre, casual o causalmente el mismo día de los comicios en los que se elegirá gobernador bonaerense.

De acuerdo con lo expresado por el máximo funcionario local, el presidente Eduardo Duhalde firmaría un decreto mediante el cual convocará a elecciones para definir diputados nacionales por el distrito capitalino también el 24 de agosto.

De esta manera, perderán vigencia todas las alianzas y presentaciones de listas registradas hasta el 18 del mes último ante el Tribunal Superior de Justicia porteño -que, además, ya no intervendrá en el proceso- y en el juzgado de la jueza federal María Servini de Cubría.

Esto significa que el ciclo electoral comenzará desde cero y que tanto las fórmulas como las listas de legisladores y diputados podrán reverse. Además, aquellos que hasta aquí no se habían presentado tendrán la posibilidad de anotarse en el juzgado de Servini.

Y no resulta menor el dato de que podrá haber nuevos candidatos y alianzas. Por ejemplo, ¿continuará Elisa Carrió aliada con el oficialismo luego de su buena elección en la Capital? ¿Soportará el socialismo algún posible recorte en las listas de Fuerza Porteña, impulsado actualmente por una parte del Frente Grande? ¿Podrá el justicialismo convencer a Roberto Lavagna o a alguna otra figura nacional para que encabece su fórmula? ¿Cambiará Mauricio Macri a algunos miembros de sus equipos técnicos por políticos ligados a Néstor Kirchner sin que se resienta su estructura de trabajo?

El hecho es que la reapertura del proceso electoral convierte en casi inútil el esfuerzo realizado hasta aquí para formalizar alianzas y tejer listas interpartidarias.

Campaña inhibida

Además, inhibe momentáneamente la campaña. Como la ley 268 indica que no se puede realizar propaganda política hasta 60 días antes de los comicios, cualquier acción proselitista deberá suspenderse hasta el 24 del mes próximo.

Ibarra aprovechó para destacar: "No es un buen ejemplo proponerse para gobernar la Ciudad o para ocupar un cargo legislativo y empezar violando la ley", dijo.

El jefe de gobierno, de paso, reclamó la sanción de una nueva norma electoral que elimine la votación mediante listas sábana. "Hace tiempo que envié un proyecto a la Legislatura", recordó, como cada vez que se acerca un proceso electoral.

Después, negó haber fijado la fecha del posible ballottage tras un acuerdo con Felipe Solá. "Yo quería que fuera el 7 de septiembre, pero la Justicia nos pidió una semana más", aseguró.

A pesar de ello, las versiones que circulaban en el Palacio Municipal indicaban que, en realidad, la coincidencia de las elecciones en la provincia de Buenos Aires con la eventual segunda vuelta porteña no resultaba un hecho tan fortuito.

"Si bien la problemática bonaerense es más compleja que la de la Ciudad, a Ibarra le conviene porque le da dimensión nacional. Y, además, ambos pueden presentar una idea de área metropolitana que exceda el plano de las declamaciones", confió uno de los hombres fuertes del Frente Grande.

En definitiva, el tema es que las elecciones en la ciudad se realizarán el 24 de agosto y que la probable segunda vuelta coincidirá con los comicios bonaerenses. Hay un nuevo panorama, entonces. Y un proceso que se reabrió para todos.

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