Levantaron el paro del Sarmiento

Gremialistas y empresarios llegaron a un acuerdo en el Ministerio de Trabajo
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30 de diciembre de 2001  

Ayer por la tarde se normalizó el servicio de trenes de la línea Sarmiento luego que dirigentes del gremio de La Fraternidad y directivos de la empresa TBA llegaron a un acuerdo en una reunión que mantuvieron en el Ministerio de Trabajo.

Los gremialistas levantaron el paro y prometieron postergar la retención de trabajo -presentarse pero no trabajar- programada para mañana.

Anteayer, la suspensión de los servicios por el conflicto gremial derivó en una violenta protesta, en la que se destruyeron instalaciones en la estación Once y fueron incendiados varios vagones. El costo de las pérdidas es de 25 millones de pesos.

La empresa reincorporó a los 146 empleados que habían sido despedidos y se comprometió a pagar los saldos pendientes del mes de diciembre en dos partes: el 75 por ciento el 5 de enero próximo y el 25 por ciento restante el 8 del mismo mes. También anunciaron un cronograma de pagos del aguinaldo. Pagarán la primera cuota el 21 de enero.

Además, tanto gremialistas como empresarios agendaron una nueva reunión en el ministerio para el 8 de enero.

El secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, confirmó que se postergó la interrupción del servicio programada para el 1° de enero y manifestó que se tomó la decisión teniendo en cuenta "la intervención del ministerio y la nueva propuesta presentada por la empresa -que se comprometió a pagar los sueldos de diciembre-, como gesto de buena voluntad hacia los usuarios ferroviarios y por la necesidad de hacer un aporte a la paz social y a la democracia".

Según informó a LA NACION el vocero de TBA, Jorge Molina, el monto total estimado de los daños producidos ayer es de 25 millones de pesos.

"Incendiaron 15 coches -cada uno nuevo cuesta un millón y medio y repararlo más de 800.000 pesos-, destruyeron la totalidad de las boleterías de la estación Once, los molinetes, saquearon negocios...", enumeró las pérdidas el vocero de TBA.

Molina, al referirse a los incidentes, explicó que: "La seguridad del tren es responsabilidad del Estado que la garantiza con la Policía Federal. Si no hay más conflictos no es necesaria mayor presencia policial".

Agregó que en los incidentes ocurridos anteayer en Once hubo infiltrados dentro del grupo de "pacíficos usuarios que reclamaban el servicio que estuvo interrumpido por un conflicto ajeno a nosotros (TBA)".

"El interés de estos activistas es generar el caos y la agitación social. Fue casi similar a lo que sucedió ayer (por anteayer) en el Congreso: la gente se manifestó espontáneamente, pero luego aparecieron los activistas violentos. Ningún pasajero viene con botellas de combustible como ocurrió en Once", finalizó.

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