Los bracitos en alto

Emocionado encuentro con familiares
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27 de diciembre de 2001  

Apenas unos minutos después de haber llegado a la Argentina, Felipe abrió sus ojos, miró atentamente a su alrededor e inmediatamente levantó sus delgados bracitos. Permaneció en esa posición por unos instantes. El gesto, acaso un síntoma de sueño del bebe, parecía una expresión de triunfo, como si dijera: "Lo logré, ustedes me ayudaron y yo estoy bien".

La solidaridad de la gente permitió que Felipe pudiera llegar a nacer y él ratificó que tenía ganas de hacerlo. Terminada esa escena de presentación, cerró los ojos y continuó con su siesta. Mientras tanto, su hermana Macarena observaba atenta las cámaras de televisión y acariciaba con cuidado a su pequeño hermanito.

Después de la larga espera, Felipe había llegado a la Argentina para conocer al resto de su familia.Una fila de brazos esperaba poder acunarlo y el bebe dejó que todos tuvieran su oportunidad.

Luego de una rueda de prensa, y de lágrimas por el esperado reencuentro, abuelos, tíos, primos y amigos abandonaron el aeropuerto para celebrar la ansiada llegada. La casa de los abuelos paternos fue el lugar elegido. Que el niño estuviera con su familia era motivo más que suficiente para el brindis.

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