Los condenan por golpear a un joven al que creían judío

Recibieron una pena de tres años
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22 de diciembre de 2001  

Un nuevo fallo arribó a la misma sentencia. Dos de los tres skinheads acusados de patear y golpear a un ex empleado bancario por creerlo judío hace seis años fueron nuevamente ayer condenados a tres años de prisión de cumplimiento efectivo.

Sin embargo, los dos condenados no serán detenidos hasta tanto la sentencia no se encuentre firme.

Luciano Griguol y Orlando Romero Da Silva, ambos de 26 años, fueron sentenciados por los jueces Guillermo Gordo, Luis Di Renzi y Guillermo Madueño por los delitos de lesiones graves agravadas por el odio racial o religioso, lo que está previsto en la ley antidiscriminatoria.

Un tercer imputado, Andrés Paszcowski, se encuentra prófugo, pues cuando comenzó el juicio el viernes de la semana última no se presentó. Cuando eventualmente sea detenido se realizará un nuevo proceso oral y público exclusivamente para él.

Este es el segundo juicio que afrontan los acusados por haber agredido a Claudio Salgueiro en cercanías de una plaza de Belgrano. Durante el primero, que concluyó en abril de 1998, recibieron la misma pena y estuvieron cuatro meses presos hasta que la Cámara de Casación los excarceló y luego anuló la sentencia al entender que en el ataque no hubo odio racial.

La sala de audiencia de los Tribunales de Comodoro Py 2002 estaba ayer colmada. Cuando se leyó el fallo los acusados se mantuvieron tranquilos. Romero Da Silva ni pestañó cuando la sentencia se refería a él, mientras que Griguol negaba con la cabeza a un lado y al otro, como previendo que la condena era también para él.

Lágrimas en la sala

Entre el público se escucharon llantos de amigos y familiares de los acusados, que de cabello corto, pantalones y remera oscura, no fueron esposados.

Los fundamentos del veredicto serán leídos el próximo 4 de febrero, cuando los jueces explicarán las razones de la condena.

Salgueiro fue atacado el 1° de junio de 1995 cuando se encontraba en un quiosco de la esquina de Olazábal y Moldes y fue increpado por un grupo de skinheads al grito de "Qué mirás, judío de m...". La situación devino en un pequeño incidente y casi al instante aparecieron unas veinte personas, algunas de ellas mujeres, que comenzaron a golpear brutalmente a la víctima al grito de "muerte a los judíos, a los bolivianos y a los paraguayos", y frases como "heil Hitler".

Salgueiro sufrió múltiples lesiones que obligaron a internarlo en un hospital porteño durante cinco días, hasta que se recuperó y participó de un operativo policial de reconocimiento que permitió detener a los ahora condenados. "Creí que eran los últimos momentos de mi vida... sólo dejaron de golpearme cuando creyeron que estaba muerto", recordó Salgueiro en un estremecedor relato ante los jueces al declarar como testigo la semana última.

El fallo será apelado y el defensor oficial Carlos Garay pretende que actúe la Sala I de la Cámara de Casación integrada por los jueces Alfredo Bisordi, Juan Carlos Rodríguez Basavilbaso y Liliana Catucci, que anularon la primer condena.

Pero el fiscal Alberto Huarte Petite quiere que la sala interviniente se designe por sorteo. Además, anunció que recusará a los jueces ya que Bisordi estuvo presente en dos audiencias y eso implicaría que tendría opinión formada. El monto de la pena fue inferior al solicitado por el fiscal, que en su alegato había reclamado cuatro años de prisión.

Abogados de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos estuvieron presentes en la lectura del fallo junto con el titular de la Delegación de Asociaciones Israelitas de la Argentina, José Hercman. El dirigente del máximo órgano político de la comunidad judía dijo a LA NACION que "se hizo justicia" y destacó que fallos como estos reivindican que no hay que acusar a toda la Justicia por el desprestigio que sufren algunos de sus actores".

"Espero que este fallo no se revierta porque si no estaríamos alejándonos de los deseos de la gente que no es discriminadora, ni nazi ni xenófoba", concluyó.

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