Matan a puñaladas a dos mujeres

Por uno de los casos hubo un detenido
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13 de diciembre de 2001  

En menos de dos horas, dos mujeres fueron asesinadas ayer a puñaladas en los barrios de Barracas y Parque de los Patricios.

El primero de los hechos ocurrió en la biblioteca popular Angel M. Giménez, situada en la esquina de Ruy Díaz de Guzmán y Suárez. Allí, una muchacha que trabajaba para la empresa encargada de la limpieza de la entidad fue violada y apuñalada.

Según informaron fuentes de la investigación, el cadáver de la joven fue hallado minutos después de las 16 por el secretario de la entidad, que llegaba para abrir la biblioteca.

La otra mujer fue asesinada minutos después de las 17 en el departamento 4 del edificio situado en Caseros 1978, en el barrio de Parque de los Patricios.

De acuerdo con fuentes policiales, por este crimen, un grupo de efectivos de la comisaría 28a. detuvo al yerno de la víctima, como presunto autor material del homicidio.

Si bien no trascendió la identidad de la mujer asesinada, fuentes de la investigación señalaron que el móvil del crimen habría sido una discusión provocada por una deuda de antigua data.

En la escena del crimen la policía secuestró una remera blanca con manchas de sangre que pertenecería al acusado y una cuchilla que sería el arma homicida.

El sospechoso fue detenido cuando intentaba escapar por los techos de las viviendas vecinas y se fracturó una pierna al caer en el patio de la casa situada en la esquina de Anchoriz y Caseros.

Conmoción en Barracas

En Barracas, los vecinos de la esquina de Suárez y Ruy Díaz de Guzmán estaban conmovidos a raíz del asesinato de la empleada de limpieza de la biblioteca popular Angel M. Giménez, entidad con 102 años de historia en el barrio.

Según informaron fuentes de la investigación, el cuerpo de la víctima presentaba signos de haber sido violado y, aunque había algo de desorden en la secretaría de la biblioteca, los detectives sospechaban que el asesino habría intentado disfrazar la escena del crimen para que el hecho pareciera un robo y un homicidio con ribetes pasionales, tal como sospechan los investigadores.

De acuerdo con fuentes policiales y judiciales, tal hipótesis se funda en que no había nadie más en la biblioteca y en que la ausencia de violencia en la puerta de acceso indicaría que la víctima conocía al asesino. La muchacha realizaba la limpieza entre las 12 y las 16, pero no llegó a realizar su trabajo, por lo que los investigadores presumen que habría llegado acompañada por el asesino.

"El asesino actuó con saña. La mató con un cuchillo del tipo Tramontina, le dejó la hoja clavada en el pecho y el mango fue hallado en otro sector de la biblioteca", dijo una calificada fuente de la investigación.

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