Mataron a la mujer que estaba desaparecida

Hallaron el cuerpo cerca de su casa
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17 de diciembre de 2001  

MAR DEL PLATA.- Semidesnudo, cubierto apenas por una remera y en avanzado estado de descomposición, fue hallado ayer el cadáver de Noemí Lamberto, la mujer que permanecía desaparecida desde el lunes último, cuando abandonó su casa para ir a retirar del colegio a su hijo, de 11 años.

Según informaron fuentes policiales, el cuerpo fue hallado por un pastor evangelista, amigo del esposo de la víctima, en un descampado situado a no más de 200 metros de la vivienda de la mujer, en el barrio Parque Hermoso, en las afueras de la ciudad, y a unos 800 metros de la ruta 88, donde habitualmente tomaba el colectivo hacia la zona céntrica.

Los investigadores aún no se atreven a arriesgar cuál fue la causa de la muerte, tarea que quedó reservada a los forenses que anoche, al cierre de esta edición, se encargaban de realizar la correspondiente autopsia.

Algunos de los peritos advirtieron sobre ciertas señales de violencia física y no descartaban que la víctima haya padecido de parte de su o sus asesinos algún tipo de ataque sexual.

"Nosotros no podemos hacer especulaciones y tenemos que esperar el informe forense", expresó el fiscal Marcos Pagella, titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) N° 1, responsable de esclarecer el hecho. Y tampoco quiso arriesgar vínculos entre este caso y otros de mujeres desaparecidas y asesinadas en este balneario durante los últimos cinco años. Hasta anoche no había ninguna persona demorada o detenida por este nuevo crimen.

Lamberto tenía 44 años, convivía con su pareja, Hugo Daniel López, y su hijo David, de 11. Todos habitaban una chacra emplazada en Valle Hermoso, a unos 15 kilómetros al Sur de la zona céntrica de esta ciudad, donde criaban animales. También trascendió que tenía otros cuatro hijos de su primer matrimonio.

El misterio en torno de Lamberto comenzó el lunes último por la noche, cuando autoridades de la escuela a la que concurre su hijo lo trasladaron hasta su casa porque nadie lo había retirado.

"Nos vemos a la noche", le dijo López aquella mañana cuando llevaba al niño a uno de sus últimos días de clase del año. A Lamberto, como todos los días, le correspondía retirarlo poco después del mediodía.

Cabos sueltos

Para llegar hasta el establecimiento, se movilizaba en la línea de colectivos que une a la vecina localidad de Batán con Mar del Plata. La parada está ubicad a la vera de la ruta 88, muy cerca del aeroclub de esta ciudad. Allí se la vio por última vez.

Un testigo aseguró a los investigadores que aquel mediodía vio a Lamberto en la parada. Otros vecinos la habían reconocido mientras se conducía hacia la ruta 88. Pero nadie la vio acompañada.

El lunes por la noche comenzó la búsqueda que incluyó rastrillajes en las inmediaciones de su chacra y contactos con allegados de la víctima, tarea que aportó pocos resultados a la pesquisa. "Para mí se la llevaron por la fuerza", anticipaba López en medio de las recorridas con perros especializados en seguir rastros.

El concubino aseguró que aquel día la mujer llevaba en su monedero diez patacones y no más de tres pesos en monedas.

"Por el lugar donde hallamos el cuerpo ya habíamos pasado antes y no estaba", aseguró a los investigadores uno de los allegados a la víctima, lo cual lleva a manejar la hipótesis de un escenario distinto para el homicidio. No obstante, hasta ahora, no hubo testigos que vieran a alguien cuando arrastraba el cuerpo.

El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición y sólo tenía puesto una remera. A algunos metros de lugar aparecieron las botas y los lentes oscuros de la víctima. El resto de su indumentaria así como su monedero aún no fueron encontrados.

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