
Monumentos libres de impuestos
En la larga lista figuran el shopping Abasto, el hotel Llao Llao y los docks de Puerto Madero; de prosperar tal iniciativa, según la ley, todos esos inmuebles quedarían exentos de cargas impositivas.
1 minuto de lectura'
El shopping Abasto, algunos bancos de la City porteña, el hotel Llao Llao de San Carlos de Bariloche y los restaurantes y demás emprendimientos privados que funcionan en los docks de Puerto Madero dejarán de pagar impuestos si prospera una propuesta de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos para declarar monumentos históricos esos edificios.
Hay quienes deslizan algún suspicas sobre las designaciones. ya que se trata de edificios con plena actividad comercial que, al declararse monumentos nacionales, quedarán libres de toda carga impositiva, según un decreto de 1951 -que todavía está en vigor- firmado por el entonces presidente Juan Domingo Perón (decreto 9830, ampliatorio de la ley 12.665).
La iniciativa también suscitó críticas de los expertos en preservación patrimonial. Hay quienes consideran que algunos edificios no merecen la mención de monumentos históricos, en razón de que fueron refaccionados sin respetar todas sus líneas y características originales.
"Resulta llamativo que estén a la firma decretos de declaratoria de monumentos históricos, en los que incluyen edificios que han sido intervenidos hace poco tiempo resultando alterados o incluso destruidos, como es el caso de las estaciones de trenes -señaló Marcelo Magadán, arquitecto especialista en preservación patrimonial-. Permitir ahora, una vez que la destrucción se produjo, que los responsables se beneficien con la exención impositiva es un absurdo."
Edificios propuestos
La lista de edificios propuestos para ser declarados monumentos nacionales también incluye, como exponentes del patrimonio de la Belle epòque, el Palacio Duhau, en la avenida Alvear al 1600; un conjunto de embajadas extranjeras, como las de Estados Unidos, Arabia Saudita, Italia y Reino Unido, además de la tienda Harrods. Como representantes del patrimonio industrial del país se proponen los docks de Puerto Madero y la estación Constitución.
En el listado de posibles monumentos nacionales también figuran el ex Mercado de Abasto, el colegio La Salle, el hotel Llao Llao y las casas matrices de bancos situadas sobre las calles San Martín y Reconquista, entre la Avenida de Mayo y Corrientes, es decir, el corazón de la City.
La mayoría de éstos combina dos características: está escriturada a nombre de particulares y es de uso comercial.
El Palacio Duhau, por ejemplo, pertenece al International Brand Group, la compañía que agrupa las marcas de ropa del Exxel Group. Este año se inaugurará allí una tienda de lujo, donde podrán encontrarse marcas exclusivas como Gucci, Prada, Dior y Dolce & Gabbana.
La estación Constitución, del ex ferrocarril Roca, fue entregada en concesión a la empresa Metropolitano SA.
"Nos preocupa que bajo la declaración de monumentos históricos se esté dando un subsidio encubierto a emprendimientos comerciales -dijo Javier María García Elorrio, de la Fundación Ciudad-. Apoyamos este esfuerzo de la comisión nacional por preservar inmuebles que hacen a la identidad nacional, pero algunos casos, como el Abasto o la estación Constitución, hubieran merecido protección patrimonial antes de ser modificados."
Exención impositiva
La exención impositiva a los monumentos históricos nacionales incluye -según la letra de la ley mencionada- los inmuebles de "dominio privado u oficial" y vale para los "impuestos propiamente dichos y toda otra carga fiscal de orden nacional, provincial o municipal".
El tributarista Lionel Massad explicó a La Nacion que los impuestos de alcance nacional deducibles -de acuerdo con la interpretación de la ley- son "el impuesto a los bienes personales, a las ganancias mínimas presuntas y a los sellos".
El Gobierno de la Ciudad, en su carácter de autónomo, también exime a los monumentos históricos del pago de la tasa por alumbrado, barrido y limpieza, contribución territorial, de pavimentos y aceras y la ley 23.514.
"La exención se otorga automáticamente cada vez que la comisión envía a Rentas el listado actualizado de los monumentos históricos", explicó el vocero de la Secretaría de Hacienda de la Ciudad, Horacio Luppi.
Reglas de juego
Los beneficios de que gozan los propietarios de monumentos históricos nacionales se otorgan según la ley a las "restricciones que la ley impone al dominio del propietario respecto del bien declarado de carácter histórico". En la práctica, cualquier modificación externa que se pretenda realizar en este tipo de edificios debe ser vista previamente por la comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos.
"No es lo mismo declarar monumento histórico un organismo del Estado que un banco o un edificio comercial, pero nuestra tarea es preservar los edificios de valor histórico, lo demás compete a otras áreas", dijo a La Nacion Carlos Pernaut, vicepresidente del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios y miembro de la comisión nacional. El año pasado se declaró monumento histórico nacional el edificio Kavanagh, en la plaza San Martín. La misma categoría poseen las Galerías Pacífico.
Pero ni en la dirección de la comisión ni representantes de ambos edificios consultados por La Nacion supieron responder cuál es el régimen de eximición de tasas e impuestos que los beneficia.
"Es una ley del año ´50 que no preveía este tipo de situaciones", dijo la presidenta de la comisión nacional, Magdalena Faillace, en relación con la ley que exime de cargas impositivas a los monumentos históricos.





