No hay soluciones inmediatas para los campos bajo el agua

Lo dice un experto en cuestiones hídricas
Pablo Morosi
(0)
15 de diciembre de 2001  

LA PLATA.- "La situación no es sencilla, porque la magnitud de las precipitaciones fue verdaderamente extraordinaria y es preciso decirle con claridad a la gente que, pese a su angustia, no hay solución para mañana", dijo José Loschacoff, un ingeniero cordobés de 74 años radicado hace 48 en Holanda, contratado especialmente por el gobierno bonaerense para supervisar las tareas del Plan Maestro de la Cuenca del Río Salado.

El experto, que ayer sobrevoló junto con el ministro de Obras y Servicios Públicos provincial, Julián Domínguez, la región afectada, contó a LA NACION las sugerencias que dejó en los despachos bonaerenses antes de partir de regreso a su país de residencia.

Además, anticipó que si bien a su criterio hay que garantizar la realización de las obras río abajo, la primera fase de los trabajos debe hacerse en la denominada región superior (A1), que limita con Santa Fe y Córdoba.

El gurú holandés

Entre 1992 y 1999 Loschacoff asesoró al gobierno de Eduardo Duhalde y supervisó el trabajo de la consultora británica Halcrow que dio vida al Plan Maestro. Además, contribuyó a sistematizar el control de las Lagunas Encadenadas del Oeste y, entre otras cosas, fue el ideólogo de la recuperación de playas en Mar del Plata.

En los pasillos del ministerio le dicen "el gurú holandés", y nadie se atreve a contradecir sus conocimientos -fue director del Plan Delta, un sistema de bombeo que mantiene seca buena parte de Holanda-, que ahora el gobernador Carlos Ruckauf volvió a requerir.

"Las obras pueden desarrollarse con autonomía pero siguiendo la condición de no perjudicar los distritos aguas abajo", indicó, para luego explicar que "en la parte superior que abarca lagunas como La Salada y Mar Chiquita puede trabajarse sin afectar al resto, haciendo reservorios que retengan el agua hasta que el caudal lo permita".

Esta es una de las ideas clave del Plan Maestro, un proyecto integral de desarrollo de recursos hídricos destinado a mejorar la actividad económica y el medio ambiente cuyo costo fue valuado en 1800 millones de pesos.

La megainiciativa propone un manejo ordenado de las aguas que atraviesan unos 170 mil kilómetros cuadrados -un tercio del territorio bonaerense- en dirección sudeste de forma tal que se conserve la humedad que enriquece la tierra.

Loschacoff, advirtió que "no se debe aumentar la capacidad de transporte de los canales primarios (Jauretche, Mercante y República de Italia) porque esto empeorará la situación del Salado inferior".

Además, aconsejó corresponsabilizar a las comunas para el mantenimiento de las obras e impulsar la participación comunitaria en las decisiones.

Asimismo, planteó la necesidad de adelantar los estudios de factibilidad de las obras en todas las áreas antes de avanzar con la ejecución y, sobre todo, "coordinar muy bien" las tareas entre todas las provincias afectadas (además de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Córdoba).

También sugirió privilegiar la urgente mejora de los caminos rurales y la defensa de los cascos urbanos. "No tiene razonabilidad económica tratar de proteger los campos ante fenómenos de la magnitud de los registrados este año", dijo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.