No liberan a los argentinos detenidos

El canciller Rafael Bielsa los llamó en tres oportunidades; uno de los cónsules fue enviado a Canarias
Silvia Pisani
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25 de febrero de 2004  

MADRID.- El ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, habló con el gobierno español. Otro tanto hizo el embajador argentino. Y, por orden de la Cancillería, uno de los tres cónsules de nuestro país en esta ciudad tomó un avión y se desplazó ayer hasta las islas Canarias. Pero de poco sirvió: los dos argentinos arrestados por trabajar sin papeles siguen, como hace 14 días, detenidos en Tenerife.

"Quisiera poder decir otra cosa, pero ésa es la situación", contó anoche a LA NACION el tandilense Mauricio Martínez Vulcano. Eran las 22.45 y faltaban minutos para que se cerrara la reja que conduce a la celda que comparte con sus compañeros de infortunio: el marplatense Pablo Luna, y un uruguayo que pidió no dar su nombre. "Mi madre aún no sabe nada y no quiero que se entere de este modo", dijo.

Sin contrato

Indocumentados y sin contrato, los tres trabajaban de albañiles en Tenerife. Cobraban 42 euros por jornada (151,20 pesos), pagaban alquiler y podían enviar alguna ayuda a sus familias. Hasta que el 10 del actual fueron detenidos en su lugar de trabajo, se les inició expediente de expulsión y se los acusó, además, de "fomentar la contratación irregular", por haber comentado que en el lugar hacía falta mano de obra.

Ayer hablaron dos veces con LA NACION. La primera, por la tarde, inmediatamente después de la audiencia con el cónsul. "Nos dijo que no tuviéramos falsas expectativas. Y yo no las tengo. Si salgo bien de ésta y no consigo los papeles, me vuelvo", dijo el marplatense Luna.

"Tenía pensado hacerlo de todos modos para diciembre. Llevo dos años tratando de dejar de ser irregular y fue suficiente para ver cómo son las cosas. Es una pena, porque trabajé bien, salí adelante y puedo ayudar a mis padres y a mis hermanos con lo que les mando, porque el cambio favorece mucho. Pero no pensé que terminaría preso por trabajar", añadió.

Tanto él como Martínez Vulcano estaban ayer un poco más tranquilos: Bielsa los había llamado por tercera vez. "Nos dijo que nos serenáramos, que venía el cónsul y que también nos ayudarían a conseguir un nuevo abogado. Yo me alegré mucho. Lo que no puedo entender es por qué seguimos presos. Porque esto, aunque lo llamen de otro modo, es una prisión", dijo este último.

Martínez Vulcano estaba un poco incómodo. "Cuando pienso en toda la gente que se está movilizando por nosotros, no lo puedo creer; lo agradezco de verdad. Yo nunca busqué ni pretendí esto, sino trabajar. Sabía que venía como irregular, pero pensé que dejaría de serlo; vine porque un argentino me dijo que me hacía el contrato y después todo quedó en nada. Cuando pienso en que dejé mi trabajo en la AFJP Orígenes por esto, no sé cómo hacer para volver el tiempo atrás", añadió.

Sin expectativas

Pese a las promesas y al enorme deseo que experimentan de que la penuria termine, no tienen expectativa inmediata, como si algo se hubiera roto.

"Es que con las conversaciones bilaterales en marcha, ni siquiera deberíamos estar aquí en estas condiciones. Dicen que es por culpa de la parálisis del carnaval, pero ya llevamos dos semanas", dijo Martínez Vulcano. Hoy esperan otra vez al cónsul y a su nuevo abogado.

Mientras, la indignación alimenta protestas y movilizaciones entre residentes argentinos, tal como ocurrió con la protesta montada por Argentinos en el Exterior, en Galicia. "El jueves (por mañana), a las 19.30, la repetiremos frente al consulado argentino en Madrid", dijo Luis Pérez Leira.

"Cuando los españoles fueron a la Argentina nadie les pidió documentos, muchos venían escondidos en los barcos", afirmó.

Carlos Slepoy, abogado de la Casa Argentina en Madrid, aseguró que -junto con las gestiones que realiza ahora Bielsa- la entidad pide tres cosas: la libertad de los detenidos, la anulación del expediente de expulsión y, además, su regularización. "No son delincuentes, son trabajadores", afirmó.

Fuentes diplomáticas argentinas precisaron que los contactos fueron ayer con el ministro del Interior español, Angel Acebes, el mismo que fue anfitrión de Bielsa hace hoy una semana, cuando llegó a Madrid. Al cierre de esta edición, no habían resultados evidentes.

Colas

  • MADRID.- Desde hace meses, en la oficina del consulado madrileño hay colas de argentinos que esperan ser atendidos. Sólo en Canarias se estima que hay 14.000 compatriotas. Allí no hay oficina consular y los que están en situación irregular temen ir a Madrid, porque implica el riesgo de ser descubiertos en el aeropuerto. Cifras no oficiales dicen que en España hay 1.200.000 inmigrantes irregulares.
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