Ordenan la captura de un supuesto skinhead

Debía presentarse para ser juzgado
(0)
14 de diciembre de 2001  

El acusado nunca llegó a su propio juicio. El día en que debía comenzar el segundo proceso contra tres supuestos skinheads acusados de golpear a un ex empleado bancario por creerlo judío, uno de los imputados no se presentó, por lo que la Justicia ordenó su captura. Andrés Paszkowski, de 32 años, considerado uno de los cabecillas del grupo de cabezas rapadas, sorprendió a todos cuando no fue al debate, a pesar de que el Tribunal Oral Federal N° 5 lo había notificado.

Los otros acusados, Luciano Griguol y Orlando Raúl Romero Da Silva, los dos de 25 años, se presentaron, pero se negaron a declarar.

Ayer se inició el segundo juicio contra ellos, pues el primero -fueron condenados a tres años de prisión- fue anulado por la Cámara de Casación al entender que no había odio racial en el castigo que infligieron a la víctima.

El nuevo proceso se inició ayer en la reducida sala del primer piso del edificio de los tribunales de Comodoro Py 2002, en Retiro, donde se leyó ante el escaso público que no ahuyentó el paro y la lluvia el auto de elevación a juicio y la acusación fiscal. Allí se describió, según la acusación, la paliza que recibió Claudio Salgueiro el 1° de julio de 1995, en cercanías de un quiosco de Moldes y Amenábar, en Belgrano. Allí, la víctima, entonces de 37 años, fue golpeada por un grupo de jóvenes neonazis que festejaban cada patada con gritos de "heil Hitler" y "judío apestoso".

Salgueiro recibió golpes que lo obligaron a operarse el antebrazo, donde aún conserva una profunda cicatriz. Seis años después las secuelas psicológicas lo atormentan. Hoy, a las 9.30, contará todo esto cuando testifique en el juicio.

Ayer, cuando los acusados tuvieron oportunidad de declarar para dar su versión de los hechos, tanto Griguol como Romero Da Silva se negaron a hablar. Como el único que había declarado anteriormente había sido Romero Da Silva, se leyó su indagatoria. Allí reconoció pertenecer a los cabezas rapadas, pero dijo que no odiaba a los judíos. Negó haber presenciado los golpes a Salgueiro, aunque dijo que estaba a dos cuadras con su novia. Relató que se enteró por un amigo de lo que había ocurrido.

Tras las declaraciones, los jueces Guillermo Gordo, Guillermo Madueño y Luis Di Renzi exhibieron un videocassette con escenas de la cobertura periodística del caso. Romero Da Silva escuchaba, y llamó la atención de los abogados que asesoran a Salgueiro la rara hebilla de su cinturón con un signo similar al que lucía en una campera usada por él en una de las imágenes.

Como Paszkowski desapareció, el juicio sigue contra los otros dos imputados. Cuando aparezca se deberá hacer otro proceso para él.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.