Otorgarán a Ibarra poderes especiales

Facultarán al jefe de gobierno a rescindir contratos sin pagar lucro cesante, a renegociar cánones y a emitir bonos porteños La iniciativa debió haberse votado ayer Pero, debido a la presencia de manifestantes que querían entrar en el recinto, la sesión se postergó para hoy
Evangelina Himitian
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30 de diciembre de 2001  

Faltó muy poco. La Legislatura porteña se aprestaba a sesionar en la tarde de ayer para votar la ley de emergencia económica y social en la ciudad y para facultar por 180 días a Aníbal Ibarra con poderes especiales. Las nuevas atribuciones autorizarían al jefe de gobierno a modificar o rescindir contratos sin que sus proveedores pudieran reclamar lucro cesante. A emitir bonos propios o a usar bonos nacionales para el pago de obligaciones y salarios. E incluso podría renegociar cánones por el uso de bienes dados en concesión.

Pero, al son de un estruendoso cacerolazo -ese mal temido por la clase política- y con un acuerdo casi cerrado, las autoridades del cuerpo legislativo decidieron aplazar la sesión extraordinaria hasta las 10 de hoy.

Eran sólo 80 manifestantes, bastante ruidosos, enclavados en las puertas de la Legislatura y que repetían una y otra vez que querían entrar. En su mayoría eran trabajadores de la salud y del Teatro Colón, que permanecieron allí casi toda la tarde para evitar que se sancionara la ley.

Mientras los presidentes de bloques analizaban el proyecto, la falta de acuerdo final y el temor de que los ánimos se exacerbaran y se repitieran los incidentes como los ocurridos anteanoche en Plaza de Mayo y en el Congreso de la Nación los legisladores se pusieron de acuerdo en algo: no sesionar.

La necesidad de votar la norma que el Ejecutivo porteño envió el miércoles último a la Legislatura para hacer frente a la crisis que atraviesa la ciudad obligó a los diputados porteños a trabajar un sábado.

Después decenas de reuniones de bloque y de comisiones, llegó el acuerdo entre los hombres del radicalismo, del Frepaso y del bloque justicialista. Eso sí, hubo tantas versiones del texto como encuentros se produjeron, hasta que se acordó otorgar poderes especiales al jefe de gobierno, aunque con menos atribuciones las que impulsaba el proyecto oficial.

Según el texto que los legisladores acordaron votar hoy, la ciudad será declarada en emergencia económica y administrativa. Aníbal Ibarra podrá disponer por 180 días la revisión de las condiciones de la totalidad de las contrataciones de bienes, servicios, suministros y obra pública celebrados con sus proveedores con anterioridad a la vigencia de la norma "en virtud de razones de oportunidad, mérito o conveniencia, previo dictamen de la Procuración General", dice el texto.

Además, podrá renegociar cánones por el uso de bienes dados en concesión. Significa que las empresas que explotan servicios públicos aportarían un monto mayor a las arcas de la Ciudad.

La ley también autorizará al Ejecutivo a introducir modificaciones en el presupuesto 2001, tanto en el nivel como en la distribución del gasto. En caso de considerarlo necesario, y de acuerdo con la legislación vigente, tendrá potestad de realizar durante el año próximo operaciones de crédito público. El tope máximo fijado fue de 218.550.189 pesos, pero podrá ampliar esa suma en una cifra igual a la caída de los ingresos que se produjeran en el transcurso de 2002.

Con comisión

Exceptuando las erogaciones destinadas a los servicios sociales Ibarra podrá eliminar las afectaciones específicas de cualquier recurso de todo el sector público porteño.

Uno de los cambios que logró introducir el bloque justicialista en el proyecto es la creación de una comisión de seguimiento del uso de los poderes especiales, conformada por siete legisladores de distintos bloques.

Sólo faltaba llegar a un acuerdo sobre el proyecto de ley de emergencia social, que constituirá un fondo administrado por la Ciudad destinado a mantener los servicios sociales básicos y prestaciones y a paliar la crisis.

El fondo estaría integrado por la venta de inmuebles "innecesarios" de la Ciudad, las partidas que entregue la Nación por el desempleo, lo recaudado por el incremento de los cánones cobrados a las empresas que administren bienes del Estado, entre otros. Aunque no hubo sesión, hubo acuerdo. El único temor de los legisladores es que los sucesos en el nivel nacional sean demasiado vertiginosos y que en tan sólo 24 horas el texto de la ley quede desactualizado.

Algunas de las facultades especiales

Contratos: "Facúltese al Poder Ejecutivo a disponer la revisión de las condiciones de la totalidad de los contratos referentes a compras, contrataciones de bienes, servicios, suministros y obra pública celebrados con sus proveedores".

Bonos: "... a utilizar medios de pago alternativos, emitidos por la Nación o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

Pago de sentencias: en las sentencias judiciales que reconozcan la existencia de obligaciones de dar sumas de dinero que resulten contrarias al Gobierno de la Ciudad, éste podrá disponer su pago en Letras de Tesorería para cancelación de obligaciones cuya emisión disponga el gobierno porteño o nacional. Excepto los créditos de naturaleza alimentaria.

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