Participar y escucharse son las bases de El Arca

En dos hogares, 30 chicos de la calle planifican su futuro
Cynthia Palacios
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3 de diciembre de 2001  

Sentados alrededor de una mesa de madera, Nicolás, Cinthia, Jonathan y Dante discutían acerca de los límites, mientras tomaban mate. De lo importante que era que alguien les pusiera límites, más precisamente. Ninguno tiene más de 16 años. Y todos tienen historias difíciles en su haber. Pero llamaba la atención escucharlos hablar con tanta determinación.

Los cuatro comparten, con otros 12 chicos, un techo en el hogar de El Arca, una asociación que nació hace 15 años para dar refugio y atención a chicos con derechos vulnerados.

Tienen entre 6 y 19 años. Todos estuvieron en la calle. Todos la abandonaron por propia determinación. Y todos saben que su propia voluntad y su palabra es lo más valioso que tienen.

Porque en El Arca lo más importante es la participación. Todas las semanas, los chicos y sus coordinadores se reúnen en asambleas donde fijan las pautas de la convivencia y liman asperezas.

La fundación sostiene dos hogares en Moreno, uno donde viven 20 varones y otro donde conviven 16 mujeres, además de una oficina que se encarga de promover y defender los derechos de los chicos.

"Lo más importante es el modelo con el que trabajamos, un modelo de ejercicio de ciudadanía, donde se trabaja en equipo y se genera la participación de todos los que pertenecen a la institución", cuenta la abogada Bettina Perona.

Ella fue la fundadora de la institución. Dice que primero surgió la decisión de hacer algo por los chicos de la calle, de hacer respetar sus derechos y que, con los años, fue apareciendo este modelo de trabajo tan participativo.

"Empezamos con un modelo asistencial -señala-. Después aprendimos que lo más valioso era darles un espacio de pensamiento para pensar los porqués y los para qué, para modificar su realidad."

Los sábados se reúnen en una asamblea donde se toman, de común acuerdo, las decisiones de la vida cotidiana del hogar.

Esta actividad busca crear una actitud responsable en los chicos, que cada uno sienta que debe comprometerse para mejorar su futuro.

"Hay cosas que tienen que ver con el cuidado de los chicos que no se discuten", aclara Perona.

"Antes nos peleábamos mucho, acá nos enseñaron a hablar, a ser responsables", asegura Nicolás, de 16 años.

"Es lindo estar acá porque en las asambleas nos escuchan, sabemos que tenemos la última palabra", lo interrumpe Cinthia, de 15.

Aprovechar el tiempo

El hogar es la última alternativa posible. "No es la solución a todos los conflictos, sino que vienen los que no tienen referentes con los que vivir, los chicos que no tienen dónde estar", explica la docente Bettina Cotta, que trabaja en El Arca.

El egreso de los chicos también es motivo de consenso. "Durante los primeros años se iban en medio de un conflicto -recuerda Cotta-. Ahora, el egreso es parte de la vida cotidiana: se trabaja con cada uno."

Mientras llega el momento de partir, nadie espera de brazos cruzados. "Tratamos de inculcarles que aprovechen lo mejor posible el tiempo que están en el hogar, que estudien, que inviertan en su futuro", detalla Perona.

La mayoría estudia, otros trabajan, pero todos tienen una tarea ineludible: ocuparse de la casa. Cada uno tiene su función. Entre ellos acordaron quién se ocupa de la cocina, quién de lavar ropa y quién se hace cargo del cuidado del parque.

Derechos en primer plano

En la oficina reciben denuncias de personas, escuelas, hospitales e instituciones que ven vulnerados los derechos de algún chico. Atentos a la Convención de los Derechos del Niño, los profesionales trabajan para que esos derechos sean restablecidos.

"Pensamos que si lo que hacíamos para adentro lograba tan buenos resultados, ¿por qué no hacerlo para afuera", destaca Perona.

¿Cómo ayudarlos? "Queremos que vengan a conocer nuestro trabajo, que nos ayuden a sostener este proyecto", invita Perona. Su teléfono es el (0237) 4623502 y su e-mail es elarca01@infovia.com.ar .

¿Por qué se llama El Arca? "Porque el arca simboliza una alianza, un pacto", dice Perona. Un pacto entre grandes y chicos. Una alianza que apuesta a un futuro mejor.

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