Peligran 30.000 aves en el Sur

Una empresa petrolera proyecta una serie de 3500 explosiones sin autorización
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20 de diciembre de 2001  

USHUAIA.- Una colonia de unas 30.000 aves migratorias que anidan en un humedal en la bahía San Sebastián, al norte de Tierra del Fuego, podría desaparecer si la empresa petrolera Pan American Energy realiza 3500 explosiones en 25 días de marzo, un promedio de 130 detonaciones diarias, para medir la cantidad de hidrocarburo de un yacimiento de la zona.

Técnicos de la compañía norteamericana llegaron la semana última a Río Grande, con sofisticados equipos de ecosondas y explosivos para realizar una exploración sísmica, sin contar con la autorización de la Subsecretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la provincia.

Esta actitud alarmó a los investigadores de la Asociación de Aves Playeras del Atlántico Oeste, que estudian a estas aves desde 1995, los que alertaron a las autoridades de la isla.

La costa norte de la bahía San Sebastián alberga al 45 por ciento de la población americana de becasas o agujas de mar, un ave playera que anida entre octubre y fines de marzo de cada año, "antes de migrar hacia sus hábitats reproductivos en el Artico", dijo la coordinadora sudamericana de la Asociación de Aves Playeras, Patricia González.

Estas aves eligieron instalarse en una franja de playa de unos 18 kilómetros, protegida por la península Páramo, favorecidas por las amplias mareas que dejan al descubierto una rica oferta alimenticia de la que se nutren.

El sitio fue declarado Reserva Provincial Costa Atlántica de Tierra del Fuego e integra, desde 1992, la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras por la alta concentración de una misma especie como la becasa de mar.

Alcances del impacto

González advirtió que "cada explosión puede ser lo suficientemente intensa para destruir los organismos del fondo intermareal en una extensión importante alrededor de cada punto de detonación, ubicados a sólo 60 metros de distancia de uno a otro".

La especialista afirmó que "las vibraciones, los cambios de presión y otros efectos negativos ocasionados por las explosiones ocasionaría la destrucción inmediata de la comunidad bentónica (las especies que habitan el lecho marino) del sector norte de la bahía San Sebastián".

El ruido causado por las 130 explosiones diarias, durante casi un mes seguido "es suficiente para alejar a las aves de su lugar de alimentación, lo que disminuirá su presupuesto energético crucial para migrar. En este momento están realizando la muda de sus plumas de vuelo y acumulando las reservas de grasa y proteínas indispensables para sus largos viajes", explicó la especialista.

Durante una reunión del Consejo Provincial de Medio Ambiente, órgano asesor del gobierno fueguino, se recomendó a la autoridades que exijan a al empresa la presentación de un "estudio de impacto ambiental de base a costa de la compañía antes de comenzar los trabajos".

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