Penan el acoso sexual en Buenos Aires y Santa Fe

Es ley y rige para los dos sexos en el ámbito laboral
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9 de diciembre de 2001  

LA PLATA.- La Legislatura bonaerense sancionó una ley que permitirá denunciar y castigar el acoso sexual en el ámbito de la administración pública provincial. La norma no hace distinción entre sexos y prevé sanciones que van desde el apercibimiento hasta la cesantía de actividades.

El proyecto presentado en marzo de 1998 y convertido en ley durante la semana última fue elaborado por legisladores de acuerdo con propuestas presentadas por ciudadanos.

Entre los antecedentes figuran el decreto 2385, de 1993, que incorporó la figura del acoso sexual a la reglamentación de la Administración Pública Central, y la ordenanza N° 47.506, de 1994, que hizo lo propio en el ámbito del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Las sanciones

La ley recientemente sancionada por la Legislatura bonaerense entiende por acoso sexual la acción de "los funcionarios y/o empleados públicos que, valiéndose de su posición jerárquica o de circunstancias vinculadas con su función, incurran en conductas que tienen por objeto cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado por la persona a quien va dirigido".

Se debe aclarar que la norma es una previsión de tipo administrativo, pues el acoso sexual no es considerado un delito. En el Código Penal Argentino, la figura del artículo 127, que impone prisión de seis meses a cuatro años al que, mediante intimidación, intentare una relación sexual, es la que más se aproxima a la conducta en cuestión.

Los castigos establecidos por la nueva norma provincial son de carácter correctivo y pueden ser apercibimientos o suspensiones de las funciones laborales de hasta 60 días corridos. En el caso de que el acoso fuera de mayor gravedad se podrán aplicar cesantías y exoneraciones.

Además se indica que la investigación de la denuncia por acoso sexual deberá ser confidencial. La medida pretende preservar la intimidad de la víctima y las posibles represalias contra su persona.

El diputado Gustavo Ferrari (Alianza), uno de los promotores de la iniciativa, afirmó: "Es necesario que la sociedad perciba una clara voluntad por parte del Estado de erradicar este tipo de conductas. El acoso sexual es cada vez más frecuente en los lugares de trabajo, y la falta de legislación al respecto lleva a las víctimas a no denunciar los hechos o a encubrirlos con excusas".

Y agregó: "La ley fue impulsada, además, con el propósito de renovar el compromiso por la libertad y la dignidad de mujeres y hombres".

Pese a la falta de estadísticas oficiales relacionadas con el acoso sexual, el legislador reconoció que "las mujeres son las principales destinatarias de esa conducta".

Luego de que fue sancionada la ley, Ferrari consideró: "Es necesario desarrollar políticas públicas que informen e indiquen cómo se debe actuar frente a un hecho de estas características. Esto terminaría de demostrar el interés del Estado por erradicar esos comportamientos".

Así, a partir de la publicación de la norma en el Boletín Oficial, que se concretará en los próximos días, la administración pública bonaerense contará con una ley que castiga el acoso.

También en la esfera privada

Así como en la provincia de Buenos Aires fue sancionada la norma, lo mismo sucedió en Santa Fe, donde una ley aprobada por la Legislatura y promulgada por el gobernador, Carlos Reutemann, incorporó la figura del acoso sexual al Código de Faltas de la provincia, en los ámbitos público y privado. También dispone -además de las sanciones al denunciado- la conformación de un listado de acosadores para elevar las penas en los casos de reincidencias.

El texto aprobado sólo especifica los pasos que se deben seguir ante una situación de evidente acoso sexual dentro del ámbito público, por lo que se desconoce el mecanismo para cuando la figura se tipifique en el sector privado.

La nueva norma pena el acoso sexual en los casos en los que hasta ahora no configuraba delito y prevé multas y hasta cinco días de arresto.

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