
Piden la nulidad del proceso en Cipolletti
Se estima poco probable que el tribunal suspenda el juicio
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CIPOLLETTI, Río Negro.- Hasta aquí, un juicio que marcha sin sorpresas. Guillermo González Pino y Claudio Kielmasz, los dos únicos acusados de asesinar a tres estudiantes en esta ciudad, se negaron ayer a declarar y sus abogados defensores pidieron la nulidad del proceso.
El tribunal definirá el próximo martes si interrumpe o continúa con las audiencias.
En el juicio oral y público se juzga a los acusados por los asesinatos de María Emilia González, de 24 años; su hermana Paula, de 17, y Verónica Villar, de 22, amiga de las anteriores.
El domingo 9 de noviembre de 1997 salieron a caminar por la zona de chacras, como habitualmente lo hacían, y desaparecieron. Los cuerpos maltratados fueron encontrados el martes siguiente, semiocultos por la maleza, cerca de las vías del ferrocarril.
Sin gran expectativa
La pausa en la continuidad del juicio no genera aquí demasiada expectativa, porque tampoco se espera una decisión sorprendente. Con los antecedentes que existen en la causa y la presión por resolver algo del triple crimen, es poco probable que los integrantes de la Cámara Segunda, César López Meyer, María Evelina García y Juan Máximo Rotter, decidan frenar este juicio que pasó a un cuarto intermedio hasta el 3 de abril.
Además, cuando este caso se encontraba en etapa de instrucción, otra cámara, la Tercera, rechazó una solicitud similar a la que plantearon ayer las defensas.
Kielmasz y González Pino, los dos acusados por los asesinatos de María Emilia González y su hermana Paula, y de Verónica Villar, ocurridos el 9 de noviembre de 1997, optaron por no declarar. El silencio de los involucrados en el triple crimen era lo esperado en una despoblada sala de audiencias.
En la segunda jornada de este juicio, el defensor oficial de Kielmasz, Gustavo Viecens, pidió la libertad de su cliente. Argumentó que le asisten derechos constitucionales y citó el Pacto de San José de Costa Rica. Viecens recordó que su defendido, un joven de 26 años sin antecedentes penales, lleva tres años y tres meses en prisión sin condena firme. En un trámite rápido, la Cámara rechazó la solicitud.
Cuando en la sala se habló de los derechos humanos de Kielmasz, los familiares de las víctimas reaccionaron con un brote de indignación. El inocultable malestar se pudo observar en las miradas de los padres de las estudiantes asesinadas y en sus comentarios apenas audibles.
Kielmasz no pudo advertir lo que ocurría porque no presenció el momento en que Viecens hablaba de su libertad: justo en ese tramo se retiró de la sala porque un insoportable dolor en una de sus muñecas, lastimada, lo obligó a tomar un calmante.
El abogado Eves Tejeda omitió realizar este trámite, ya que su cliente, González Pino, acumula abundante trayectoria delictiva con condenas en la justicia rionegrina. Antes de plantear batalla, el letrado sospechó que, de hacerlo, iba directo a una derrota segura.
Trámite dilatorio
Sobre el planteo de nulidad del juicio, el fiscal de Cámara, Eduardo Scillipotti, dijo que se trata de un trámite "dilatorio".
Luego se preguntó: "¿Hoy me vienen a decir que todo esto es nulo?"
Y él mismo se respondió: "La ciudadanía nos reclama este juicio desde hace tres años. Me parece una falta de respeto que hayan esperado hasta hoy para insistir con esta nulidad."
Scillipotti reaccionó ante un encendido alegato de Tejeda, que utilizó las visibles deficiencias que tiene la investigación para pedir la nulidad del juicio. El defensor de González Pino dijo que la requisitoria fiscal "es monstruosa" y preguntó: "¿De qué voy a defender a mi cliente si no me dicen de qué lo están acusando?"
El juicio continuará el martes si la Cámara rechaza el planteo de los defensores. Entonces llegará el turno de escuchar a los testigos.
La lista es larga, más de 80. Y los primeros en hablar ante el tribunal serán los padres de María Emilia, Paula y Verónica.





