Policías procesados por detener en forma ilegal a un camionero

La medida alcanza a un comisario
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7 de diciembre de 2001  

LA PLATA.- El juez de garantías de San Martín Juan Carlos Sorondo (h.) dictó la prisión preventiva a seis policías de la comisaría de Billinghurst, entre ellos el titular, Omar Contreras, acusados de privación ilegítima de la libertad agravada, apremios ilegales y falsedad ideológica.

El pedido de la medida lo había hecho días atrás el fiscal a cargo del caso, Marcelo Sendot, y alcanzó, además del comisario, al oficial inspector Arturo Calderón, al oficial principal Luis Díaz, al oficial subinspector Raúl Reguera, al suboficial mayor Oscar Enríquez y al agente Omar Caporale.

Estos seis uniformados -como informó LA NACION en su momento- habían sido detenidos el 22 de noviembre último, porque el fiscal Sendot había recibido una denuncia radicada por una de las presuntas víctimas de dichos numerarios: el camionero Daniel Selecia.

Según la presentación, este último y otros tres transportistas habían sido detenidos ilegalmente, el 8 del mes último. A Selecia -de acuerdo con la acusación- lo esposaron, lo golpearon y lo amenazaron con el "armado" de una causa por homicidio o tráfico de drogas, si no entregaba 15.000 pesos o su automóvil.

Pero nada de eso llegó a ocurrir. Porque alguien hizo una denuncia telefónica a la fiscalía mientras los choferes estaban detenidos y, al cabo de pocos minutos, llegó a la dependencia policial el instructor judicial Daniel Rama, que encontró a Selecia esposado y secuestró documentación.

Otro caso igual

Horas antes de esas detenciones, otro fiscal de San Martín, Hernán Córdoba, recibió una denuncia por un caso similar. Esta vez, las presuntas víctimas fueron dos jóvenes de 24 años: Javier Lambrechts y Gustavo Segovia.

El primero llevaba un revólver calibre 32 largo y un chaleco antibalas de la policía en su auto, cuando fue detenido junto con su amigo. El muchacho es custodio privado, pero no pudo acreditar el permiso de portación, aunque sí el de tenencia. Acerca del chaleco, explicó que pertenecía a su hermano, que es numerario de la fuerza provincial.

Según la denuncia, los jóvenes fueron llevados a la seccional de Billinghurst. Y allí, varios policías les exigieron que entregaran 3000 pesos, si no querían que se les iniciara una causa penal por tenencia ilegal de arma de guerra y usurpación de títulos y honores.

Lambrechts y Segovia estuvieron más de seis horas en la comisaría, la madrugada del miércoles 21 de noviembre último. Fueron liberados a las 7 de la mañana, luego de que allegados a Lambrechts se acercaron a la dependencia y entregaron 500 pesos.

Pero la cosa no terminó ahí. Antes de liberarlos, los policías los habrían amenazado: si a las 11 de ese mismo día no llevaban 1500 pesos a una estación de servicio de San Miguel, los policías armarían la causa por tenencia de arma de guerra. Y agregarían un agravante: que los muchachos escaparon de la comisaría.

Los jóvenes presentaron la denuncia apenas salieron de la seccional. Y acusaron a cinco policías. Primero fueron arrestados cuatro: los oficiales Carlos Cejas y Ricardo Gutiérrez y los suboficiales Roberto Pierlorenzi y Claudio Misalli. Días después, el quinto: el agente Alfonso Miguel.

Así que son once los policías de la comisaría de Billinghurst que están presos. Sobre seis, como se dijo, ya pesa la prisión preventiva. Según fuentes judiciales, en los próximos días, el fiscal Córdoba pedirá al juez Sorondo que dicte la misma medida judicial para los cinco denunciados por el vigilador y su amigo.

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