Por la calle

Por Juan Carlos Insiarte
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26 de diciembre de 2001  

Reparación que demora

Los consorcistas de Amenábar 970 se quejaron por las deficientes reparaciones de la vereda realizadas por empresas de servicios públicos y la falta de respuesta por parte de los autoridades responsables a los reclamos.

Relató Juan Manuel Lema que en febrero se solicitó el arreglo al Gobierno de la Ciudad mediante nota registro 296 DGICA 2001, que fue reiterado por otros canales dos veces más.

Dijo que la situación económico financiera del consorcio no le permite afrontar un gasto de la magnitud que exige el estado actual de la vereda. Y esto es así porque la mayoría de los copropietarios son jubilados o pensionados, aseguró el lector Lema.

Manantial que perdura

En el parque Lezama desde hace cinco meses un manantial artificial inunda la vereda de Brasil y Paseo Colón.

"Es inaudito que este problema subsista puesto que no se explica cómo no hubo funcionario alguno, de los muchos que tiene el Gobierno de la Ciudad, que haya tomado cartas en este asunto para darle una solución", aseveró Osvaldo Severino, vecino de Patricios al 100.

Por otra parte, Severino relató que las luminarias del anfiteatro del parque están encendidas durante todo el día, lo que también indica que nadie se preocupó por comprobar esta anomalía.

Llegó el semáforo

Patricia Blanco exclamó: "Finalmente nos escucharon y pusieron el semáforo en Avenida del Libertador y Manuel Ugarte, con luz de giro a la izquierda y todo pintadito".

Esta vecina, sin embargo, objetó el hecho de que no esté aún en funcionamiento. Observó que no lo conectaron y dijo que así "es como si no estuviera".

"Hace 15 días que está allí, mirando cómo la gente hace piruetas para cruzar la calle y cómo los coches siguen chocando, pero el semáforo sigue impávido, sin respuesta", aseveró Blanco.

Y reflexionó: "En estas pequeñas cosas se nota la lentitud de un país y de la falta de perspectivas en el futuro de todos nosotros".

Olores nauseabundos

Vecinos del barrio de Balvanera se quejaron en razón de que la esquina de Pichincha y Alsina se convirtió en un foco de contaminación en dónde no rigen las más elementales normas de higiene. Una de las moradoras de la zona relató que es habitual que en ese lugar se deposite la basura a cualquier hora, buena parte son restos de comida, por lo que con los calores reinantes y el sol se descomponen fácilmente.

El problema se genera los fines de semana, porque los viernes, después del paso del camión recolector, se colocan residuos que queda hasta el domingo por la noche. En estos tiempos de calor el olor es insoportable y además las bolsas destilan grasa que se impregna en la vereda, la que nunca se limpia. Esto ocurre frente al Shopping Spinetto y en las proximidades de un restaurante.

División inútil

Jorge S. Gurruchaga advirtió que sobre la avenida Montes de Oca, llegando a la avenida Caseros, frente al número 15 y en la otra acera del Hospital de Niños Pedro de Elizalde, quedaron restos de una separación que en la actualidad resulta inútil ya que a esa altura la primera avenida es de una sola mano, y, además, la división es peligrosa.

Gurruchaga expresó que las autoridades deben tomar conocimiento de esto en razón de que están renovando la capa asfáltica y es el momento para remover estos montículos que para nada sirven.

En otra oportunidad asfaltaron y los montículos divisorios quedaron como recuerdo de la época en que los vehículos que transitaban por la avenida Caseros podían girar hacia la avenida Montes de Oca.

Este contribuyente pidió que retiren esa división, asfalten y demarquen esas avenidas y bocacalles con sus sendas peatonales correspondientes, para que no suceda lo mismo que cuando se aplicó el anterior asfalto.

Para comunicarse con esta columna, los lectores que deseen hacer llegar sus inquietudes pueden hacerlo al siguiente correo electrónico: jcinsiarte@lanacion.com.ar

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