Por la calle

Por Juan Carlos Insiarte
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16 de mayo de 2003  

Respuesta inmediata

Vecinos de San Telmo elogiaron la respuesta inmediata que el Gobierno de la Ciudad dio a la queja acerca de la permanencia de tufillos fétidos, provenientes de las redes cloacales, que descargaban sus vahos por la boca de tormenta y las alcantarillas de las proximidades de la esquina de Perú con la avenida Independencia.

Los parroquianos habían expresado que se sentían envueltos en olores putrefactos, particularmente de aquellos provenientes de una boca de tormenta que habitualmente estaba tapada por desechos y que, además, se desbordaba en forma permanente.

El día de la publicación en Por la calle, un equipo de emergencia salió a limpiar la boca de tormenta y los alrededores, con el fin de evitar la contaminación.

Aguas Argentinas, por su parte, deslindó responsabilidades e hizo saber que la conservación y el mantenimiento de las bocas de tormenta o los sumideros "están a cargo del Gobierno de la Ciudad, dado que las descargas se efectúan hacia conductos pluviocloacales", puntualizó el gerente Marcelo Bertolino.

"Por ahora, los tufillos pestilentes han desaparecido", aseguró, en tanto, uno de los vecinos.

Gasto inútil

Hace cinco meses que la luminaria sostenida por una columna que está en la vereda de Juncal 3611, en Palermo, está encendida en forma ininterrumpida día y noche.

Este despropósito se produce en la puerta del domicilio de Santiago María Pertierra, quien está azorado por la rémora burocrática para lograr una solución, tanto como por el gasto inútil que significa tener encendida una lámpara de alto voltaje durante tanto tiempo.

Desde que advirtió el problema descripto, Pertierra realizó distintas gestiones y esperó pacientemente una cuadrilla de mantenimiento del alumbrado público.

"Transcurrido el tiempo y ante la falta de solución, acudí al Ente de la Ciudad a través del teléfono 4344-3463, que se publicita por radio para atender situaciones de este tipo. Me atendieron muy amablemente y tomaron mi reclamo, bajo el número 216/03", relató Pertierra.

Y acotó: "Nuevamente sin respuesta, me encuentro efectuando el reclamo, cada semana, y siempre recibo la promesa incierta de un pronto despacho".

Reponen baldosones

Las quejas publicadas en LA NACION acerca del mal estado de las veredas que están en torno del Teatro Colón tuvieron respuesta inmediata por parte del Gobierno de la Ciudad, al día siguiente de tomar estado público esta anomalía.

La Secretaría de Obras y Servicios Públicos puntualizó que se repusieron 15 baldosones en la vereda de la calle Libertad, donde está la entrada principal del coliseo, eliminando de esta manera el riesgo que habían denunciado transeúntes.

Además, se fijaron gran cantidad de baldosas que estaban flojas. Se procedió, también, a limpiar el pasaje peatonal Arturo Toscanini, donde había escombros y suciedad, situación que había sido denunciada por el lector Roberto Sebastián Cava en LA NACION.

Cruzar es muy difícil

El cruce de la avenida Santa Fe a la altura de la avenida Scalabrini Ortiz resulta muy dificultoso, relató a LA NACION la vecina Eugenia Acevedo.

"Sabido es que prácticamente todo el tránsito que circula por una de las manos de Scalabrini Ortiz debe volcarse hacia la avenida Santa Fe y es en este punto donde los peatones tenemos serias dificultades para cruzar", dijo esta lectora.

Eugenia Acevedo sostuvo que el problema planteado "es de fácil solución, ya que bastaría con construir un cruce peatonal similar a los que se hicieron en la intersección de las avenidas Santa Fe y Pueyrredón".

Se trata de las vallas peatonales con semáforos e indicadores para los peatones, como las que existen en las avenidas Santa Fe y Callao y en Corrientes y Carlos Pellegrini.

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