Por la calle

Por Juan Carlos Insiarte
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17 de mayo de 2003  

Baches que afloran

Graciela Llamosas pidió que algún día se acuerden de reparar los baches que han aflorado en Coronel Díaz en el tramo que va desde Castex hasta la Avenida del Libertador. Esta lectora comentó que "es dificultoso transitar por allí por la cantidad de pozos, que cada vez son más grandes. Yo paso cuatro o cinco veces por día, camino obligado para ir de un colegio de varones a otro de mujeres, y realmente ese tramo es un verdadero festival de pozos", aseguró Llamosas.

Vigilan el Rosedal

Una serie de inquietudes planteadas por habituales concurrentes a los bosques de Palermo y El Rosedal, en una nota publicada por LA NACION, en la que se hacía referencia a la inseguridad creciente, tuvo respuesta inmediata por parte de las autoridades.

Fueron varios los lectores que mostraron su reconocimiento por la presencia de una creciente vigilancia en este tradicional paseo.

Claudio Mondarelli, vecino de Tagle y Las Heras, destacó la presencia de personal uniformado a caballo recorriendo el espacio verde. Otros elogiaron la presencia policial con perros amaestrados que también le agregan una cuota de seguridad a los paseantes.

"Esto es muy importante –dijo otro de los habitués–, pero más importante es que la presencia policial perdure y no sea tan sólo una ilusión pasajera."

Ratas intrusas

Una casa abandonada en Charcas al 2700 se ha transformado en el centro de operaciones de una banda de ratas que depredan todo lo que tienen a su alcance y que se introducen en las viviendas vecinas. Según el relato de vecinos del 2715, linderos a este conflictivo lugar, "las ratas nos afectan de todas las maneras posibles, nos destrozan pertenencias y lo más habitual es que se refugien en los taparrollos para aguardar el momento oportuno para operar".

Las sorpresas son interminables, ya que estos roedores, muy conocedores de la zona, hacen piruetas en los balcones y dejan allí sus excrementos. A pesar de haber insistido en la necesidad de un intensa desratización, lo cierto es que no ha llegado a cumplirse, según Mary Freije, por lo que demora el trámite, mientras que las ratas avanzan y dominan la situación. Las quejas ante el GCBA no han tenido la ejecución requerida para evitar que el lugar se convierta en un centro de contaminación, dijeron los vecinos.

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