Presos que salen a robar

El día del crimen debían estar en Caseros.
Gustavo Carabajal
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18 de octubre de 1998  

Existen serios indicios de que los ladrones que intentaron robar el restaurante Dolli, en Palermo Chico, y asesinaron a un policía, estaban presos en el penal de Caseros en el momento del hecho, ocurrido el 18 de julio último. Las preguntas que se hacen los investigadores son: ¿quién los dejó salir? ¿Es que acaso tenían permiso para robar?

Después de casi tres meses, la investigación encarada por un grupo de detectives de la Policía Federal determinó que el crimen habría sido cometido por Maximiliano Noguera, de 23 años, que habría estado acompañado por Reinaldo Maini, de 19, y Alejandro Ever Núñez, de 25.

Los tres fueron señalados por lostestigos durante un reconocimiento fotográfico, dijeron fuentes policiales a La Nacion.

Sin embargo, la sorpresa se apoderó de los investigadores cuando revisaron los antecedentes de los cómplices de Noguera.

En los prontuarios se dejaba constancia de que ambos habían ingresado en el penal de Caseros en mayo último y no había ninguna mención sobre que la prisión preventiva ordenada por un tribunal de menores de la ciudad de Buenos Aires hubiera sido revocada.

Por más increíble que parezca la historia, los dichos de los testigos y otros elementos recogidos llevaron a los investigadores a la conclusión de que "alguien habría dejado salir a Maini y a Núñez, ya que los dos no podrían estar al mismo tiempo en dos lugares:Caseros y Dolli", señaló a La Nación uno de los detectives.

La hipótesis de los presos a los que dejaron salir de la cárcel para matar y robar podría cerrarse en los próximos días, cuando Núñez y Maini sean sometidos a los reconocimientos en rueda de detenidos con los testigos que, la noche del crimen, estaban en la puerta del restaurante Dolli, en Tagle y Figueroa Alcorta.

Consultados por La Nación , los responsables del Servicio Penitenciario Federal optaron por no realizar ningún comentario y por esperar los resultados de las ruedas de reconocimiento.

Sobre la situación de Noguera no existieron dudas: el 26 de junio último se escapó del penal de Villa Devoto junto con Julio Pacheco, uno de los ex integrantes de la banda de Luis Valor, Gabriel Chiavasco y Daniel "Tractorcito" Cabrera.

En la búsqueda de más elementos que pudieran probar semejante presunción, el jueves último el titular del juzgado de Instrucción Nº 27, Alberto Julio Baños, realizó una inspección en el penal de Caseros, secuestró los registros de movimientos de detenidos y visitó el pabellón máxima seguridad, en el que Núñez y Noguera comparten el calabozo.

La punta del ovillo que puso al descubierto esta increíble historia surgió dos días después del crimen, cuando la policía encontró en un lavadero del barrio de Villa Pueyrredón el Renault Clío blanco con la patente que terminaba en 34.

Sin advertirlo, los tres sospechosos fueron captados por la cámara de video que el dueño del negocio había instalado para controlar los automóviles lavados durante la noche.

En la filmación, los detectives observaron a Noguera y a sus dos cómplices junto al Clío blanco, que 48 horas antes utilizaron en el frustrado intento de asalto contra el restaurante Dolli, hecho en el que fue asesinado el cabo Juárez, quien se desempeñaba en la comisaría 21a.

Los tres delincuentes dijeron a los empleados del lavadero que les dejaban el vehículo y que enseguida volvían. Nunca regresaron.

Imágenes digitalizadas

Luego de encontrar el automóvil, los investigadores y el juzgado decidieron digitalizar el video en el que parecían los tres sospechosos y tomar fotos cuadro por cuadro.

Las imágenes fueron exhibidas a los testigos del frustrado atraco en Dolli y a los damnificados de otros dos asaltos cometidos por la banda.

A partir de la aparición del Clío blanco y de una agenda que encontraron dentro del vehículo, los investigadores determinaron que Noguera y sus dos camaradas que, según los libros de los penal de Caseros deberían estar presos en dicha cárcel y en Marcos Paz, cometieron otros dos asaltos antes del crimen del cabo Juárez.

El primero de los atracos ocurrió en Núñez, entre el 7 y 8 de julio últimos, cuando se apoderaron del vehículo. Un par de días después, el grupo asaltó a una familia en el barrio de Villa Devoto, en jurisdicción de la comisaría 45a.

Las víctimas de ambos robos habrían reconocido a los tres sospechosos cuando les mostraron las fotografías y al menos a uno de ellos en la imagen del video.

Lo mismo ocurrió con los testigos del asalto contra el restaurante Dolli. Ahora, los investigadores intentan establecer si los tres sospechosos cometieron otros delitos entre el 7 y 18 de julio últimos.

Reinaldo Maini y Alejandro Ever Núñez ingresaron en mayo último en el penal de Caseros, con prisión preventiva en una causa por asalto y resistencia a la autoridad.

Después de unos días en Caseros, Maini fue derivado al penal de Marcos Paz donde, en la actualidad, sigue detenido. Núñez es dueño de un frondoso prontuario policial y tiene varios alias, entre los figuran DiegoSoto y Diego Hernán Alfaro.

Cuando la policía lo detuvo por última vez tenía un DNI con su foto, a nombre de Sergio B., con domicilio en Teodoro García al 2800, en La Paternal. De acuerdo con los indicios acumulados en la causa, ambos sospechosos acompañaban a Maximiliano Noguera cuando intentaron asaltar el restaurante Dolli.

Pero, según los libros de la cárcel, Núñez y Maini estaban presos; el primero en Caseros y el segundo en Marcos Paz.

Maximiliano Noguera, prontuario policial Nº 22, el tercer imputado en discordia, se había escapado, veinte días antes, del penal de Villa Devoto.

De acuerdo con los elementos acopiados por los investigadores, Noguera habría asesinado al cabo Juárez con una pistola calibre 9 mm y no con un fusil FAL, como se presumía en un principio.

Cuando llegó al penal de Villa Devoto, Noguera se mezcló con los ex integrantes de la banda de Luis "El Gordo" Valor.

Como carta de presentación y para tratar de demostrar que era un pesado , decía que había matado a un policía, precisamente, al cabo Ernesto Ayala, asesinado el 3 de noviembre último, en Saavedra. Aunque tal versión era falsa.

El 26 de junio, luego de tomar como rehenes a tres abogados y a un guardicárcel, escapó junto a otros tres malhechores. El 18 de septiembre último pudo ser recapturado.

La situación de Noguera quedó blanqueada con la fuga. En cambio, el misterio se cierne sobre Maini y sobre Núñez.

La Justicia tratará de confirmar los indicios que los señalan como los cómplices de Noguera en el crimen del cabo Juárez y, de ser así, deberá establecer quién les abrió la puerta de la cárcel para que salieran a delinquir.

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