Quejas porque instalan una tosquera frente a un barrio residencial

Convirtieron en zona rural un área urbana; la planta cerró en forma provisional, pero reabrirá
Pablo Morosi
(0)
16 de mayo de 2006  

LA PLATA.- Un grupo de vecinos de Ranelagh, partido de Berazategui, que, en menos de un mes, vio cómo se instalaba una cantera frente a sus casas, en un barrio categorizado como residencial, reclamó que se analice el impacto ambiental que provocará el emprendimiento y, tras denunciar irregularidades en su habilitación, consiguió el cierre temporario del predio. Ahora se proponen impedir la reapertura.

Las 200 familias que viven en el barrio El Rincón -en donde se combinan casas de clase media con quintas de fin de semana y algunas viviendas precarias-, ubicado sobre la calle 119 y el arroyo Las Conchitas, comenzaron a inquietarse cuando vieron cómo se levantaba, a mediados de marzo último, un alambrado olímpico sobre el predio de 32 hectáreas, hasta entonces deshabitado, y delimitado por las calles 119, 45, 125 y el arroyo. Enseguida comenzaron a llegar al terreno camiones y máquinas retroexcavadoras.

Los carteles que rezaban Cantera Arroyo Las Conchitas, instalados al día siguiente, le dieron la respuesta que prefirieron callar los operarios que trabajaban en el lugar. Según esos carteles, el emprendimiento tenía el aval de la Dirección Provincial de Minería (certificado N° 258/05).

Cambio de zonificación

Sin poder salir de su asombro, los lugareños buscaron información y, simultáneamente, presentaron una denuncia ante la Secretaría de Política Ambiental de la provincia y un pedido de informes en el Concejo Deliberante local.

Descubrieron que, por ordenanza (N° 3791) el terreno pasó de categoría residencial a rural, tal como consta en el expediente (4011-10300/05). Además, un decreto (N° 1566) del intendente Juan José Mussi (PJ), del 29 de diciembre último, declaró la factibilidad del emprendimiento que se propone extraer tosca hasta nueve metros de profundidad, según el proyecto de explotación adjuntado al expediente y presentado por la empresa Gildin SA.

Hace una semana, los vecinos irrumpieron en una sesión del Concejo Deliberante e insultaron a los concejales del oficialismo (PJ) por negarse a tratar un pedido de informes presentado por el Frente para la Victoria (FPV) en el que se solicita la documentación respaldatoria con que cuenta la comuna para haber declarado la factibilidad de la cantera. También se preguntó sobre los criterios con que "se convirtió en rural una zona urbana y poblada".

En tal sentido, el municipio de Berazategui, conducido por Mussi, informó, mediante un comunicado, las razones de la rezonificación: los terrenos "se hallan afectados por la restricción del arroyo Las Conchitas"; además, "se encuentran atravesados y afectados por una línea de alta tensión aérea" y allí, "la trama urbana se halla interrumpida por la presencia del arroyo y por las industrias radicadas del otro lado del cauce del mismo". Por todo ello, se concluye que "dichos terrenos no resultan convenientes para el desarrollo de usos urbanos".

En tanto, el presidente del Concejo Deliberante, José Potito, aseguró que los concejales no sabían qué tipo de emprendimiento iba a instalarse en el lugar, dijo desconocer que existiera una tosquera y sostuvo que, "aprobamos la ordenanza porque ahí, en cualquier momento, iba a haber un asentamiento y con esto lo evitamos".

Pero su punto de vista no es compartido por todos.

Preocupación vecinal

"Estamos muy preocupados porque una tosquera en una zona poblada como esta implica un riesgo para la salud, el medio ambiente y la seguridad de nuestros chicos", dijo Claudia Gutiérrez, una comerciante que vive en el barrio junto con sus tres hijos hace catorce años.

La mujer y sus vecinos está convencidos de que "acá hay irregularidades, cosas turbias porque es increíble que un lugar residencial densamente poblado pase a ser rural de un día para otro", apuntó.

Y subrayó el hecho de que a menos de cien metros del lugar funciona la EGB N° 3 y un jardín de infantes a los que asisten unos 700 niños.

La semana pasada, luego de la presentación vecinal, la Dirección de Minería revocó el permiso a la tosquera debido a que la firma -que pertenecería a Gilda González-, se le venció, el 31 de marzo último, el certificado de productor minero indispensable para desarrollar la actividad.

Sin embargo, la preocupación vecinal continúa ya que no se trata de un cierre definitivo y trascendió que la empresa podría volver a operar la semana próxima.

"Vamos a impedir que vuelva a funcionar pase lo que pase porque la salud no tiene precio", advirtió ayer Norma Cardozo, reunida junto a una docena de vecinos frente a la cantera.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.