Reclusión perpetua para cuatro de los "doce apóstoles"

Sentencia: 18 de los 24 imputados fueron hallados culpables; el tribunal dio a conocer el fallo a las 2.15 de la madrugada de ayer.
Sentencia: 18 de los 24 imputados fueron hallados culpables; el tribunal dio a conocer el fallo a las 2.15 de la madrugada de ayer.
Ramiro Sagasti
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15 de abril de 2000  

LA PLATA.- La sentencia sobre el motín en la cárcel de Sierra Chica se conoció a las 2.15 de ayer: la Cámara Penal de Azul condenó a 18 de los 24 acusados por los graves delitos cometidos durante ese alzamiento, ocurrido entre el 30 de marzo y el 7 de abril de 1996.

Como informó La Nación en su segunda edición de ayer, seis presos -entre ellos, cuatro integrantes de la banda de los "doce apóstoles"- recibieron la pena de reclusión perpetua más la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado.

Se trata de Marcelo Brandán, Jorge Pedraza, Víctor Esquivel, Miguel Ruiz Dávalos, Miguel Acevedo y Juan José Murgia. Se los condenó por cuatro homicidios, una tentativa de homicidio, 19 secuestros coactivos, tenencia de arma de guerra y un intento de evasión.

Estos reclusos y un séptimo, Guillermo López, habían sido sindicados como los líderes del motín. A este último se le imputaba una tentativa de evasión y un homicidio.

El tribunal lo absolvió por ese delito, pero lo condenó a seis meses de prisión por el primero, pena que ya cumplió.

Según la decisión suscripta por los camaristas Adolfo Rocha Campos, Eduardo Galli y Héctor Rodríguez, otros 11 internos recibieron condenas de entre 12 y 15 años de reclusión, por secuestro coactivo. Y seis presos fueron absueltos. Uno de ellos, Gustavo Arín, no había sido acusado por los fiscales, Silvia Etcheverry y Gustavo Echevarría.

Los magistrados consideraron como agravantes el grado de violencia ejercido por los penados, la pluralidad de las víctimas, el alto desprecio por la vida y el fútil argumento que emplearon para prolongar el motín: querían batir un récord de días respecto de una revuelta anterior, en el penal de Bahía Blanca.

Delitos probados

Eran las 19.55 de anteayer cuando comenzó la lectura del fallo.

Los procesados ya habían ingresado en la jaula donde estuvieron encerrados durante la audiencia, en la cárcel de Melchor Romero, donde se realizó el juicio oral por un sistema digital de televisión cerrada. No se mostraron temerosos. Incluso, algunos reían.

El tribunal analizó los hechos. Hubo dos intentos de evasión. El primero, ocurrió el 30 de marzo de 1996, cuando cuatro presos intentaron fugarse por el muro perimetral, tras tomar rehenes. Ante el fracaso de la empresa, los internos se apoderaron del penal y continuaron con una sistemática toma de rehenes.

Entre éstos -19 en total- figuraban la jueza de Azul María de las Mercedes Malere y su secretario, Héctor Torrens.

Los amotinados nunca abandonaron la idea de evadirse. Tanto es así que López obligó a cavar un túnel a varios presos, bajo amenaza de muerte.

También, se tuvieron por probados siete homicidios: los de Agapito Lencina, Mario Barrionuevo, Víctor Gaitán, Esteban Polieschuk, Daniel Niz, Luis Romero y José Cepeda, cuyos cadáveres fueron descuartizados e incinerados en el horno de la panadería del penal.

Los penados fueron absueltos por la muerte de tres de las víctimas: Niz, Romero y Cepeda.

¿Quién mató a Cepeda?

El preso López estaba acusado de un intento de fuga y un homicidio: el de Cepeda, muerto la madrugada del 2 de abril de 1996.

Según varios testigos, el hombre había intentado refugiarse en la guardia, pero no se le permitió entrar, y luego fue acuchillado a pasos de la entrada del penal.

El Ministerio Público había solicitado al tribunal que se investigara la "responsabilidad criminal" del Servicio Penitenciario en este caso. En el fallo, la Cámara accedió y dispuso la apertura de un sumario.

En cambio, entendió que no quedó demostrada la participación de Blanco -ni de ningún otro procesado- en esa muerte. La fiscalía, según aseguró ayer a La Nación , apelará.

Voces

Los defensores de 19 de los 24 procesados, Juan Galarreta y Claudio Ritter, cuestionaron el fallo.

Insistieron en que no hubo evidencias para incriminar a sus defendidos.

"El tribunal no respondió a lo que surgió en el debate: hubo innumerables contradicciones por parte de los testigos", sostuvieron.

Luego se dispusieron a estudiar la sentencia y tienen previsto apelar ante el Tribunal de Casación Penal.

Por su parte, dos de los magistrados, Adolfo Rocha Campos y Héctor Rodríguez, afirmaron que intentaron ser "severos con las penas y justos ante la falta de pruebas".

Y agregaron: "Con este fallo, se han respetado los derechos individuales de defensa de los ciudadanos".

La sentencia, según se vio, fue severa. Sin embargo, al escucharla los presos permanecieron imperturbables.

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