Reclutaban a jóvenes para prostituirlas en Italia

La Policía Federal arrestó a dos presuntos integrantes de la organización, que engañaba a mujeres con ofertas laborales
Gabriel Di Nicola
(0)
18 de mayo de 2018  

Las candidatas a cubrir los puestos de "trabajo" eran elegidas en las redes sociales. También se contactaban con ellas en boliches y gimnasios de la ciudad de Buenos Aires. Una vez ganada la confianza llegaba la oferta para ir a radicarse a Italia con una buena remuneración. Una vez en Europa nada de lo prometido se cumplía, sus pasaportes eran retenidos y las jóvenes que habían emigrado con ilusiones terminaban obligadas a prostituirse en las ciudades de Milán, Pisa, Viterbo, Pontedera y Pescia.

Detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron en las últimas horas a dos presuntos integrantes de una red internacional de trata de personas. La investigación comenzó en octubre de 2017 después de que una víctima se presentara en un consulado argentino en Italia para denunciar a la organización criminal.

Así lo informaron a LA NACION fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación y de la PFA. La investigación está a cargo del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. La supuesta reclutadora de las jóvenes es una de las personas detenidas. Se trata de una mujer de 40 años que era conocida en boliches y gimnasios porteños como Lizz González, de 40 años.

El otro sospechoso detenido es un ciudadano italiano, identificado por fuentes policiales como Lorenzo Arcidiacono, que residía en Buenos Aires y se encargaba de hacer los trámites para que las jóvenes pudieran ingresar y trabajar en Italia.

Arcidiacono, que en su perfil de la red social Twitter se presenta como representante de jugadores de fútbol, estuvo imputado en la causa que instruyó en 2008 el por entonces juez federal Norberto Oyarbide, que investigó una banda sospechada de falsificar y traficar pasaportes italianos y visas europeas de trabajo para futbolistas.

El detenido es un hombre conocido en el mundo del fútbol local porque se encargó de hacer la documentación para varios futbolistas que fueron transferidos a clubes de Europa.

Los operativos para detener a la mujer conocida como Lizz González y al ciudadano italiano fueron concretados por detectives del Departamento Inteligencia contra el Crimen Organizado.

El nexo en Italia era Giuseppe, padre de Arcidiacono, que ahora tiene pedido de captura internacional. Era el encargado de recibir a las jóvenes en el aeropuerto de Roma y después las llevaba a los lugares donde serían explotadas sexualmente. La causa tomó impulso cuando la víctima que se presentó en el consulado regresó al país y declaró ante Procuraduría de Trata y Explotación de Personas.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.