Reutemann solicitó ayuda al BID

Lo hizo durante una reunión en Olivos con Enrique Iglesias, titular de la entidad
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13 de mayo de 2003  

SANTA FE.- Lenta, pero progresivamente, los barrios bajos del oeste capitalino se están desagotando. El ritmo sostenido de unas 30 bombas extractoras redujo considerablemente la superficie anegada, mientras crece la preocupación por el deterioro sanitario de los evacuados y autoevacuados que retornan a sus hogares, enfrentados a altos niveles de contaminación ambiental.

Entretanto, el gobernador Carlos Reutemann se reunió anoche en Olivos con el presidente Eduardo Duhalde y con Enrique Iglesias, titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Durante unos 45 minutos, el gobernador trazó un panorama de la situación por la que atraviesa Santa Fe, con la intención de gestionar una ayuda financiera para la reconstrucción de la ciudad y del sistema productivo.

Con esa ayuda, el mandatario santafecino estima que podrá definir un plan de asistencia a las familias que perdieron todo durante la inundación, así como fondos frescos para atender a las pequeñas y medianas empresas damnificadas.

Se estima que unas 4000 familias perdieron total o parcialmente sus viviendas -o se consideran irrecuperables debido a la zona donde se encontraban emplazadas- mientras que alrededor de 1000 Pyme afrontarán un lucro cesante por varios meses.

Acicateado por la posibilidad de revertir en el próximo trimestre esta lacerante realidad, Reutemann definió su plan de reconstrucción, que incluye la prolongación de la traza de la avenida de circunvalación oeste hasta el distrito Recreo (15 km al Norte), que a la vez servirá de terraplén de contención ante la crecida del río Salado.

Pero eso será a largo plazo. La emergencia actual la define el creciente cuadro de deterioro sanitario. Favorecida por las casi 800 toneladas diarias de basura que se acumulan en las calles, donde el agua comenzó a descender, la putrefacción de miles de animales muertos y la descomposición de materia inorgánica, aumentan los casos de leptospirosis, diarrea infantil, hepatitis y enfermedades de la piel.

En los asentamientos se han reforzado los controles y se instruye a quienes van a regresar a sus viviendas para que puedan instrumentar mecanismos para evitar cuadros infecciosos. El último informe oficial consignó que aún 73.542 personas permanecen evacuadas en 451 centros habilitados destinados a asistir a las familias inundadas.

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