Robaron alhajas a Mirtha Legrand

El valor de las joyas hurtadas asciende a 200.000 pesos; se las sustrajeron al remisero que debía llevarla a su domicilio
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27 de octubre de 1998  

La estrella de los almuerzos televisivos, Mirtha Legrand, fue víctima ayer de un robo de joyas, cuyo valor fue estimado en unos $ 200.000, según supo La Nación por fuentes allegadas a la diva.

En rigor, las alhajas fueron robadas al conductor del remise que debía llevar a Legrand hasta su domicilio, luego de haber encabezado el programa televisivo que diariamente se emite por Canal 9.

Sólo por una cuestión de minutos, Legrand no se enfrentó con los asaltantes, ya que estaba a punto de salir de los estudios del canal para ascender al vehículo.

Se trata del segundo robo que la conductora sufre en menos de un año. En diciembre último, también le robaron las joyas al remisero que que la trasladaba a su casa (ver aparte).

El asalto se produjo a las 17, cuando el conductor del remise aguardaba a la estrella en un Peugeot 405, estacionado en México 620, en la entrada de Canal 9.

En esos momentos, sintió un golpe en el capot del auto. Cuando se bajó para ver qué ocurría, uno de los asaltantes aprovechó para tomar un bolso que estaba en el vehículo y escapó a la carrera por Bernardo de Irigoyen.

El cuento de la llave

Según el titular de la comisaría 4a., Luis Canzobre, los delincuentes utilizaron la modalidad del cuento de la llave para asaltar al remisero.

"Uno de los delincuentes arrojó una manojo de llaves sobre el capot del vehículo para distraer al remisero, que, alarmado por el ruido, salió para ver qué acontecía. En ese instante, un cómplice tomó un bolso que había en el auto y salió corriendo", comentó Canzobre a La Nación .

El comisario afirmó que la modalidad que utilizaron los asaltantes es conocida en la jerga policial como la técnica de los "descuidistas".

Canzobre no quiso darle mayor trascendencia al episodio y lo calificó como un hecho de menor importancia.

Un empleado (que no quiso dar su nombre) de la estación de servicio Shell situada en Bernardo de Irigoyen y México, frente a los estudios, aseguró a La Nación : "Todo fue muy rápido. Dos hombres jóvenes se acercaron al auto, uno de ellos agarró un bolso y en segundos desaparecieron".

Aseguró que eran dos hombres jóvenes vestidos con jeans y remeras y que llevaban armas de puño, aunque no pudo precisar si eran revólveres o pistolas.

Un portero, de nombre Roberto, que trabaja en el edificio situado al lado del canal, comentó que la diva sale habitualmente a la misma hora y que siempre hay un remise que la espera y gente que la aguarda para saludarla.

El remisero, cuya identidad no trascendió, radicó la denuncia en la comisaría 4a. Hasta allí luego se trasladó Legrand, para detallar las joyas que le habían robado. La causa quedó radicada en el juzgado en lo correccional a cargo de María Laura Garrigós de Rébori.

Regalo del esposo

Conocido el episodio y la desaparición de sus valiosas joyas, Legrand puso el grito en el cielo y lamentó profundamente la pérdida de una pulsera de oro y brillantes, regalo de su difunto esposo, el cineasta Daniel Tinayre, que la conductora tenía en alta estima, conforme lo expresado por los allegados.

La razón por la que Legrand tenía consigo en el canal varias alhajas obedece a que la estrella elige varios accesorios para su atuendo hasta decidirse por el definitivo que luce después en pantalla.

La diva es conocida por usar, desde hace largo tiempo, sus propias joyas, las que elige de acuerdo con el atuendo que lucirá en sus almuerzos. "La señora no utiliza bijou ", comentó una de las asistentes de la señora Legrand para explicar la costumbre, peligrosa, de llevar cada día desde su casa las joyas hasta el canal.

Entre las alhajas que la conductora llevó ayer al canal había, según diversas fuentes, un collar con aros de perlas genuinas, una gargantilla, anillo de brillantes y otros objetos de valor.

Durante el almuerzo, la diva lució un brazalete de esmeraldas y un collar de perlas, que pudo salvar del robo, en razón de que los que tenía puestos mientras permaneció en el canal para preparar la producción del programa de hoy.

"Las alhajas no aparecieron, a pesar de que la señora facilitó fotografías de todos los objetos a la policía", comentó otro colaborador.

Las fuentes consultadas indicaron que los valores sustraídos a la estrella no estarían asegurados.

"La señora se disgustó sobre todo por la pulsera, que era un recuerdo del señor Tinayre que ella estimaba muchísimo", comentó otra asistente de la actriz.

Sufrió otro asalto en diciembre

No es la primera vez que Mirtha Legrand sufre el robo de sus joyas.

El 17 de diciembre último, en un extraño episodio que denunció ante las cámaras de televisión y no en la policía, la conductora fue despojada de numerosas alhajas valuadas en 100.000 dólares.

La diva estaba grabando el último programa del año de sus tradicionales almuerzos cuando les dijo a los comensales que había sido asaltada.

Legrand aclaró, al salir del estudio, que el robo había sucedido dos días antes, cuando regresaba desde el Canal 9 hasta su casa en un remise que se detuvo en Marcelo T. de Alvear y Paraná para que la actriz hiciera algunas compras.

Ya cerca de su domicilio, Legrand mandó al chofer con los paquetes y la cartera hasta su casa. Allí, su empleada Elvira descubrió que los estuches de las joyas estaban vacíos.

La conductora aseguró en aquel momento: "Me duele esta pérdida sobre todo por el valor sentimental que tenían las alhajas. Una de ellas, que me la diseñó Daniel (Tinayre), era un collar de oro con rubíes y brillantes".

Entre otras joyas robadas se encontraban una pulsera de perlas con broche de esmeraldas y brillantes y un colgante de eslabones de oro con un medallón y aros. Ninguna estaba asegurada.

Legrand había ofrecido una recompensa si recuperaba las joyas y aseguró que hacía tiempo que se manejaba con la misma agencia de remises.

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