Rusia: una compañía paga un extra a empleadas que usen polleras cortas y maquillaje discreto

La empresa, productora de aluminio, inició una polémica "maratón de feminidad" que incluye un bonus de 1,35 euros diarios
La empresa, productora de aluminio, inició una polémica "maratón de feminidad" que incluye un bonus de 1,35 euros diarios Crédito: Twitter
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4 de junio de 2019  • 15:26

Serguey Rachkov, el consejero delegado de una empresa productora de aluminio de la región rusa de Tatarstán llamada Tatprof, expresó su preocupación por "la confusión de roles de géneros" que impera en su compañía y organizó en la misma una "maratón de feminidad". Esta iniciativa consiste en pagar a las empleadas un extra de 1,35 euros al día si concurren a trabajar vistiendo polleras o vestidos.

Eso sí, la pollera no debe ser demasiado corta, tiene que tener como máximo "cinco centímetros por debajo de la rodilla". En dicha metalúrgica también se pide a las empleadas que concurran con un "maquillaje discreto". Todo para respetar lo que para Tatprof son "los cánones tradicionales de la belleza femenina", como lo ha explicado la responsable de cultura corporativa de la empresa, Anastasia Kirilova.

Esta oferta al personal femenino de la empresa, pensada para "alegrar" al personal masculino, según señaló la empresa, provocó un enorme revuelo en las redes sociales. Así lo consigna el medio español El País.

Sin embargo, la compañía no se hace cargo de la polémica y se muestra sorprendida: "Esperamos que la iniciativa aumente la conciencia de nuestras damas, permitiéndoles sentir su feminidad y encanto", dijo Kirillova a los medios de Rusia.

Las mujeres deben sacarse una foto al llegar al trabajo y enviarla a la oficina que organizó la iniciativa
Las mujeres deben sacarse una foto al llegar al trabajo y enviarla a la oficina que organizó la iniciativa Crédito: Shutterstock

La compañía sostuvo que no ve para nada sexista a la iniciativa. La empresa tiene 550 trabajadores, 149 de ellas son mujeres. Para participar del bonus, las empleadas tienen que enviar una foto al departamento que puso en marcha la campaña. A fin de mes, la metalúrgica elegirá a una de estas empleadas que participaron en la experiencia como "modelo" para el resto. Para las empleadas de los talleres, que en su tarea cotidiana deben usar uniforme, se hizo una excepción y pueden enviar su foto de cómo ingresan al trabajo, antes de ponerse su ropa de fajina.

"Noticias de la edad media"

"Queríamos alegrar nuestros días de trabajo", explicó Kirillova a la cadena de radio Govorit Moskva. "Nuestro equipo está compuesto en un 70% por hombres. Este tipo de campañas ayudan a desconectar, descansar. Es una excelente manera de unir al equipo", agregó. El "maratón de la feminidad" comenzó el pasado 27 de mayo y durará hasta el 30 de junio.

La empresa, que fue la principal proveedora de aluminio en los Juegos Olímpicos de 2014 en Sochi y en el Mundial de fútbol del año pasado, señala que en tres días participaron unas 60 mujeres de la iniciativa.

"Noticias de la edad media", sentenció para criticar la "maratón de feminidad" la periodista feminista rusa Zalina Marshenkulova en Telegram. Muchos usuarios de las redes sociales se mostraron igual de indignados con la medida, aunque también hubo gente que la apoyó fervientemente.

Un sondeo del Centro de Investigación de Opinión Pública de Rusia reveló que más de la mitad de la ciudadanía cree que es vital luchar por la igualdad de derechos (62%) y responsabilidades (59%) entre hombres y mujeres. Pero en la misma encuesta, el 22% de los encuestados se mostró "radicalmente opuesto" al movimiento feminista.

"El código de vestimenta de la oficina clásica no prohíbe el uso de pantalones, no lo prohibimos, solo alentamos a aquellas que prefieren una falda o un vestido de no más de cinco centímetros por debajo de la rodilla. Ahora es verano, así que la maratón es útil. El bonus, por supuesto, es un incentivo material que distribuimos entre las participantes en la acción", escribió la compañía en un post. Dentro de la maratón hay otras iniciativas, como por ejemplo un concurso de velocidad para hacer albóndigas.

Kirillova dijo a la publicación local Business Gazeta que el consejero delegado de la empresa "está muy preocupado por el problema de mezclar roles de género. Él quiere preservar el principio femenino en cada empleada de la compañía, para que las chicas no usen peinados masculinos, no se pongan pantalones, hagan trabajos manuales y en cambio pongan todo su afecto en la crianza de los niños".

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