Salud mental: la primera causa de días perdidos por discapacidad

Así lo indica un estudio que estimó la carga de este grupo de enfermedades; según los especialistas, se impone un cambio en el modelo de la atención que incluya a enfermeros y otros agentes sanitarios
Así lo indica un estudio que estimó la carga de este grupo de enfermedades; según los especialistas, se impone un cambio en el modelo de la atención que incluya a enfermeros y otros agentes sanitarios Fuente: LA NACION
Nora Bär
(0)
17 de enero de 2019  

"En lo que hace a la salud mental, todos los países están en vías de desarrollo". La frase pertenece a Shekhar Saxena, exdirector del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS , y expresa el lugar secundario al que está relegada en el paisaje sanitario global.

La aseveración es aún más sorprendente si se tiene en cuenta que, de acuerdo con un trabajo reciente del psiquiatra argentino Daniel Vigo, publicado en la Revista Argentina de Psiquiatría, la carga de enfermedad producida por los trastornos mentales, neurológicos, por consumo de sustancias y suicidio causan más de un tercio del total de los años vividos con discapacidad . En otras palabras: los trastornos mentales son el subgrupo más discapacitante de todas las enfermedades no transmisibles, y supera ampliamente al de las enfermedades infectocontagiosas y maternoinfantiles, y al de los accidentes y lesiones no autoinflingidas.

"Ningún otro grupo de enfermedades tiene más impacto que los trastornos mentales, si se miden los días perdidos por discapacidad -escriben Vigo y colegas-. El de las enfermedades infecciosas, maternoinfantiles y nutricionales causa alrededor del 11% , y las lesiones no autoinflingidas cerca del 9%. Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer representan alrededor del 16 y el 13%, respectivamente".

Dentro de los trastornos mentales, los especialistas incluyeron las autolesiones y el suicidio, los trastornos neurológicos comunes con severas manifestaciones psicológicas y del comportamiento, las consecuencias somáticas del trastorno por consumo de alcohol y una estimación del trastorno por síntomas somáticos con dolor prominente.

Este último se refiere a los que "no tienen un correlato físico -detalla Vigo-. Por ejemplo, la artritis, el cáncer, la gota tienen causas orgánicas detectables. Pero hay una cantidad de síndromes, como las cefaleas y otros, cuya causa no se conoce y que se presentan en el contexto de síndromes psicológicos o trastornos mentales. La fibromialgia, o el dolor cervical o lumbar son componentes muy importantes de la carga de salud mental, pero los sistemas sanitarios los ignoran".

Hugo Cohen, miembro del Comité de Expertos de la OPS/OMS y vicepresidente para América Latina de la Federación Mundial de Salud Mental, coincide: "Desde hace casi 20 años, se sabe que los trastornos mentales graves (alcoholismo, depresión, trastornos de angustia, demencias, Parkinson, epilepsia, trastornos de la infancia y adolescencia, abuso de drogas ilegales,psicosis) son la principal carga de enfermedad, por encima de la diabetes, la hipertensión, los tumores malignos, las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y el HIV", afirma.

Cuestión de prioridades

Pero a pesar de su enorme impacto en la calidad de vida, la Organización Mundial de la Salud calcula que la mediana de los recursos orientados al tratamiento de estos cuadros es de menos del 2% de los presupuestos de salud. "En la Argentina, ese número es muy difícil de calcular, pero lo que figura en el presupuesto es el 1%", explica Andrés Blake, docente de Salud Pública de la UBA. No es casual, entonces, que en promedio el 80% de las personas con algún trastorno mental grave no acceda a atención alguna.

Vigo atribuye esta situación a un cúmulo de razones; entre otras, las de índole histórico.

"La psiquiatría tiene una insuficiente consideración dentro de la salud pública -dice-. Hasta no hace tanto, pertenecía a la esfera del pensamiento religioso o mágico. Desde mediados de 1800, cuando la medicina se hizo cargo, pasó mucho tiempo hasta que se desarrolló una terapéutica rigurosa. Luego, apareció el psicoanálisis y las primeras herramientas farmacológicas. Por eso, en países como la Argentina, que son muy afortunados en haber desarrollado profesionales rápidamente, el estigma que pesa sobre estas enfermedades es menor".

Sin embargo, todo indica que un gran número de profesionales no asegura una adecuada atención. "La Argentina es uno de los países del mundo con mayor proporción de psiquiatras y psicólogos por habitantes -destaca Cohen-: 13 cada 100 mil y 120 cada 100 mil, respectivamente. Chile y Brasil cuentan con tres veces menos psiquiatras, y entre cinco y siete veces menos psicólogos, pero tiene la misma cantidad de población desatendida que países con mucho menos cantidad de especialistas".

Según los especialistas, se impone un cambio de modelo que no esté basado en la atención individual. "Los presupuestos están desbalanceados porque somos 'hospitalocéntricos' -subraya Marcelo Cetkovich Bakmas, director del Departamento de Psiquiatría de las fundaciones Ineco y Favaloro-. Deberíamos invertir en el sistema comunitario. Esta era un poco la idea de [Enrique] Pichon-Rivière cuando hizo la escuela de psicología social: preparar agentes sanitarios periféricos, que no son médicos ni psicólogos ni enfermeros. Nosotros tendríamos la oportunidad de utilizar esos recursos de una forma más eficiente y que funcionen en el nivel poblacional como una barrera de detección de patologías mayores".

Vigo lo respalda. "Una gran mayoría de las intervenciones en salud pueden hacerlas enfermeros, agentes comunitarios e incluso pares".

Fuera del consultorio

Atención primaria - Asistencia al alcance de todos: Impulsa la formación en salud mental de médicos generalistas, asistentes sociales, maestros y pares que atiendan la demanda de los casos menos graves y detecten problemas complejos.

Por: Nora Bär

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.