Se define la sucesión en la Federal

Ayer le aceptaron la renuncia al subjefe de la fuerza, el comisario general Julio César Peremateu
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28 de mayo de 2003  

Ayer todo fue nerviosismo en el Departamento Central de la Policía Federal. La inminencia de la jura de los nuevos funcionarios a cargo del área de seguridad alimentó las intrigas palaciegas en la disputa por alinearse ante una eventual sucesión del jefe de la fuerza, comisario general Roberto Giacomino.

Por lo pronto, según dijeron a LA NACION fuentes gubernamentales, el secretario de seguridad Norberto Quantín sólo hará públicos sus planes dentro de 24 horas, luego de que jure mañana en el cargo, en la estructura del Ministerio de Justicia que dirige Gustavo Beliz.

Ayer viajaron desde el Departamento de Policía al despacho de Quantín los legajos de los catorce comisarios mayores en actividad, es decir los que están por debajo de la máxima jerarquía, para que el secretario designado analice los antecedentes de los oficiales y decida, dijeron fuentes policiales y gubernamentales.

Allegados a Quantín, en tanto, mantienen la boca cerrada, aunque deslizaron que no ven, por ahora, nadie mejor que el actual jefe como para comandar la fuerza en el corto plazo. Las fuentes advirtieron, sin embargo, que la decisión final sobre la conducción de la Policía Federal será del presidente Néstor Kirchner.

Lo único concreto hasta ahora es que Beliz ya anunció el relevo del subjefe de la fuerza, el comisario general Julio César Peremateu. El oficial jefe presentó su renuncia a Giacomino, que ya le fue aceptada, dijeron fuentes policiales a LA NACION.

Aún no está claro quien lo reemplazará y si se trata de alguien de la actual plana mayor, cuáles serán los enroques necesarios para ocupar todas las superintendencias.

No obstante, fuentes gubernamentales deslizaron que tal vez no haya cambio de jefe en los inmediato, sino que esa decisión se tome de cara a las elecciones porteñas del 24 de agosto. Sobre todo, considerando que está en discusión aún el demorado traspaso de parte de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires y Beliz fue uno de sus principales impulsores.

A pesar de que se dice que puede no haber cambios en lo inmediato, los nombres de la posible sucesión se barajaron en despachos policiales y oficiales.

Se escuchó la posibilidad de que asuma como jefe el comisario general Alberto Capuchetti, actual superintendente de Seguridad metropolitana. Se trataría ésta de una opción menos traumática que promover el ascenso de un comisario mayor, debido a la cantidad de oficiales jefes que deberían pasar a retiro por antigüedad. En ese sentido, también le habrían ofrecido el cargo al jefe del Departamento Unidad de Investigaciones Antiterrorista, comisario mayor Jorge Palacios, quien lo habría rechazado. La razón es que su ascenso hasta la cima de la estructura policial le costaría la carrera al menos a 23 oficiales.

Mientras se define el futuro de la Policía Federal, Quantín ya tomó su primera medida al frente de la cartera de Seguridad: decidió que el próximo domingo, durante el partido que jugarán Boca Juniors y River Plate en la Bombonera, se instale una fiscalía móvil en la cancha con tres fiscales: uno de instrucción, uno correccional y otro contravencional. Un primer paso en su política de acercamiento de la Justicia a la gente.

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