Seis muertos al pelearse con machetes y hachas en una fiesta

Creen que la tragedia se desató por cuestiones amorosas con protagonistas ebrios
(0)
31 de mayo de 2005  

RESISTENCIA.- Un episodio sin precedente en la provincia conmovió en las últimas horas a los pobladores de la localidad portuaria de Barranqueras, a 8 km de esta capital, al conocerse el desenlace trágico de un cumpleaños de una chica de 15 años.

En sucesivos hechos ocurridos en esa fiesta, que por momentos -según la policía- se convirtió en una "cacería humana", seis personas murieron a puñaladas, a machetazos y hasta a hachazos, y otras cuatro sufrieron heridas. La policía detuvo a seis sospechosos de los crímenes.

El suceso ocurrió en el barrio La Toma y nadie sabe fehacientemente cuál fue el motivo que desató la masacre, aunque algunos testigos no descartaron que todo hubiera comenzado por cuestiones sentimentales y por el estado de ebriedad de los protagonistas.

Eran las 4 de anteayer cuando la policía recibió llamadas de vecinos desesperados por las cruentas imágenes que veían en la calle.

Personal de la comisaría 1a. de Barranqueras, con chalecos antibalas y escopetas en mano, acudió ante el dramático pedido hasta la casa situada en la calle Misiones al 5600, donde se había generado una gran gresca durante una fiesta de cumpleaños.

Según los propios policías, no podían creer lo que estaban viendo: había jóvenes muertos en distintas cuadras con profundas heridas provocadas por machetes, armas blancas y hasta hachazos.

"Fue una cacería humana", dijo uno de los policías, que hasta ayer no tenían bien en claro cuál había sido la chispa que prendió la mecha de la tragedia. Se manejaban versiones de que todo habría comenzado fuera de la fiesta por cuestiones de vieja data.

Fuentes de las investigaciones confiaron que en un quiosco cercano a la fiesta se habrían cruzado los hermanos Ramón y Fabián Díaz y un hombre de apellido Gómez, que organizó la fiesta.

En ese lugar los Díaz, por causas que se desconocen, terminaron muertos a puñaladas. A partir de allí se formó un bando para vengar esas muertes, y fueron recibidos por quienes los esperaban en la fiesta, por lo que se generó una gran batahola que terminó con otros cuatro jóvenes asesinados.

Puñal al corazón

En esa ocasión dos personas sufrieron lesiones, como una joven de 13 años que recibió un puntazo que le atravesó el brazo izquierdo y llegó hasta el corazón. La policía la identificó como Rocío Salazar, que perdió mucha sangre y fue internada grave en terapia intensiva. En las próximas horas, se supo, será trasladada a un hospital de Corrientes.

Hasta el momento hay seis detenidos y se secuestraron un revólver calibre 32, cartuchos, vainas servidas, tres cuchillos y machetes, como también hachas que fueron utilizadas en la sangrienta refriega.

Los muertos fueron identificados como Juan Ramón Díaz, de 25 años; su hermano Fabián, de 22; Miguel Alberto Ojeda, de 28; Pablo Javier Monzón, de 19; Facundo Miguel Gómez, de 16, y Marcos Lentes, de 17.

También hay cuatro heridos: dos de ellos fueron intervenidos quirúrgicamente y están con custodia policial debido a que podrían ser objeto de una venganza.

Amor, alcohol y sangre

Se presume que la "cacería humana" se produjo como consecuencia del posible estado de ebriedad, pero otros testigos señalan que las pasiones amorosas de dos jóvenes por una adolescente habrían sido el detonante de esta insólita batalla campal.

Ayer se volvieron a vivir horas de gran tensión y angustia durante el entierro de las víctimas, que se produjo en el cementerio de Barranqueras, donde se pudo apreciar una fuerte custodia policial debido al temor a enfrentamiento entre familiares.

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.