Sin plan B para el caso de nuevas lluvias

Si se cumplen los pronósticos, la ciudad podría volver a anegarse en los próximos días; confían en la bombas de extracción
Evangelina Himitian
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13 de mayo de 2003  

SANTA FE.- Si los pronósticos de lluvia se cumplen en las próximas horas, la ciudad de Santa Fe podría volver a sucumbir bajo el agua, antes de que los habitantes de muchos barrios anegados puedan volver a ver el suelo donde se levantan sus viviendas.

El interventor en la Dirección provincial de Obras Hidráulicas, Roberto Gioria, aseguró anoche a LA NACION que si en las próximas horas se producen las importantes tormentas que anunció el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) "la ciudad volverá a inundarse. Y esta vez el agua caída se sumaría a la que todavía hay acumulada en algunos barrios. Por eso, el gobierno está tratando de poner más bombas de extracción".

El último parte de Obras Hidráulicas asegura que el río Salado mantiene un caudal 11 veces mayor al caudal medio para mayo. Eso obliga a mantener el estado de emergencia hídrica.

Por lo pronto, las bombas trabajan a toda máquina y drenan 25 millones de litros de agua por hora. Sólo dentro de diez días habrán sacado los 20 millones de metros cúbicos de agua atrapados en la ciudad.

LA NACION consultó a funcionarios provinciales del Ministerio de Gobierno, del Comité de Crisis y de Defensa Civil del municipio, para conocer qué plan de contingencia se estaba elaborando para el caso de que las tormentas volvieran a anegar el casco urbano. En todos los casos la respuesta fue una derivación a otra dependencia, que tampoco estaba al tanto de la existencia de un plan B.

A Yolanda Pascua, una de las evacuadas del barrio Santa Rosa, no le asombra la respuesta de los funcionarios. Ni la conmueve saber que la ciudad pueda volver a inundarse. Si total ya perdió todo. Su casa y su hija Pricilla Romero, de un año y cuatro meses, que murió de un paro respiratorio después de pasar toda una noche mojada y a la intemperie.

Yolanda es la madre de una de las 4000 familias que, según el gobierno provincial, no podrán volver a vivir a sus casas cuando baje la inundación. Por eso, la provincia está trazando un plan para reubicarlas y para liberar las escuelas que las alojan.

Ayer, por ejemplo, se puso en funcionamiento un campamento para 400 personas en el barrio de La Florida. Allí fue a parar Yolanda, con sus otros hijos, su marido, su nuera y su nieta. "No podemos ser más de diez", explicó.

Lo mismo padece Dolores Barrios, con sus hijos y sobrinos. "Nos vinimos a anotar ayer y hoy nos asignaron esta carpa. Nos explicaron que no se puede fumar ni hacer fuego ni usar estufas, aunque nos van a poner electricidad", explicó. Sabe que estará ahí por lo menos hasta dentro de cuatro o cinco meses.

En los próximos días se instalarán más campamentos. Unos dos centenares de carpas donadas por el consulado de Italia y otras tantas aportadas por Japón se convertirán en el techo de unos 2000 evacuados. También se estudia construir refugios plásticos de mayor solidez para alojar a los que quedaron sin hogar.

Pueblos fantasmas

Los barrios que todavía están con agua parecen pueblos fantasma. La mayoría de las casas está vacía. Se ve gente entrando y saliendo, pero para limpiar o vigilar. Los perros muertos flotan a la deriva. La Prefectura Naval, que recorre las calles, levanta los animales muertos para ahuyentar los focos infecciosos. Los ubica por el olor o por la cercanía de otros perros desgarbados y hambrientos que los rodean como buitres. En el barrio de Santa Rosa tuvieron que luchar contra unos 20 animales que se devoraban la carroña.

Durante una recorrida en la que participó LA NACION, los efectivos de Prefectura levantaron 25 perros muertos, 18 gatos, tres gallinas, cuatro tatú, dos mulitas y una tortuga.

Los que siguen viviendo en los techos desconfían de las variaciones de matices de gris de las nubes. No vaya a ser que otra vez se ponga a llover, rezan.

Habilitan el tránsito por la ruta 39

  • Vialidad Nacional habilitó ayer el tránsito por la ruta provincial 39 con la instalación de un puente Bailey, que había sido interrumpido por el avance de las inundaciones que rodean a la ciudad de Santa Fe. Así lo informó la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) al destacar que para hoy se espera la reanudación del tránsito sobre la avenida Circunvalación, a la altura del kilómetro 3,5. Técnicos de Vialidad y de la Municipalidad de Santa Fe, en tanto, elaboraban un esquema de tránsito para coordinar la circulación de vehículos livianos y de ómnibus sobre esa avenida.
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