Tomaron once rehenes

El hecho mantuvo en vilo a buena parte de la ciudad
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18 de diciembre de 2001  

CORDOBA.- Cinco delincuentes hicieron vivir un mal momento al empleado de un local comercial ubicado en pleno centro de la ciudad: al ser rodeados por la policía lo mantuvieron como rehén durante dos horas y media.

Otras 10 personas que habían sido reducidas por la banda también la pasaron mal al principio, pero un grupo de efectivos logró entrar en el local y tomar el control de la planta baja.

Mientras José Michela estuvo encañonado por los sujetos, corrió verdadero peligro pues equipos especiales de las fuerzas de seguridad habían tomado posición en edificios vecinos. Agustina, empleada del comercio, fue la otra víctima de los asaltantes que más padeció la dura experiencia, ya que le faltan pocas semanas para dar a luz.

La banda llegó minutos antes de las 10 a un negocio de telefonía celular y TV satelital situado en la avenida General Paz 272, una de las calles principales de la ciudad. En medios empresariales se presume que el negocio fue elegido para robar el stock de teléfonos celulares para luego ser comercializado en el "mercado negro".

Llega la policía

El asalto fue frustrado a raíz de una llamada telefónica al número 101, que puso en acción a los policías. Tres o cuatro de ellos se dirigieron corriendo al lugar y cuando estaban llegando fueron advertidos por uno de los delincuentes, lo que provocó un intercambio de disparos.

Los asaltantes habían reducido a nueve clientes y dos empleados. Cuando aparecieron los policías, ya habían llevado a diez rehenes a la parte posterior del comercio. Los sujetos vieron cortada la retirada por la calle y subieron precipitadamente hacia un primer piso, llevando a Michela consigo.

Varios efectivos irrumpieron en la planta baja y liberaron a las diez personas que allí estaban. En cuestión de instantes se cerró el tránsito y la circulación de peatones, mientras las dotaciones especiales se apostaron en los edificios vecinos y se evacuaron negocios contiguos.

En ese momento comenzaron las negociaciones para liberar al rehén. Intervino una unidad especializada, el Equipo de Negociaciones Especiales (ENEP), y los fiscales Juan Ugarte y Hugo Amayusco.

Luego de tensos minutos, se convinieron las condiciones para poner fin al episodio. A medida que bajaron los delincuentes, entregaron las armas: una pistola 9 milímetros, otra 11,25, y dos revólveres, calibres 38 y 32.

Los cinco asaltantes fueron sacados con el rostro cubierto por prendas y subidos a patrulleros que los trasladaron a la cárcel. Tres familiares los acompañaron.

Los cinco delincuentes fueron identificados como Mauricio Sosa (de 24 años), Alejandro Sosa (23), Diego Balut (21), Diego Heredia (23, sería el más peligroso) y Jorge Bustos (21).

Periodistas, en el medio

CORDOBA.- Los delincuentes entablaron varias conversaciones telefónicas con periodistas de radios y canales de TV locales, a través de las cuales exigieron ser trasladados a la Cárcel de Encausados, situada en las afueras de la ciudad, y no a una comisaría. Jorge Bustos justificó esa demanda "porque estamos rodeados y nos van a querer dar". También reclamó que el fiscal acreditara con una credencial el cargo que ejercía.

Los delincuentes pusieron en comunicación con las radios a un rehén, aunque quedó la duda si no fue uno de ellos que se hizo pasar por él. Simultáneamente, siempre por los teléfonos de los periodistas, familiares de los sujetos tomaron contacto con ellos.

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