Traficaban cocaína con la exportación de caballos criollos

El arresto fue en Francia; el destino de la carga era la ciudad de Girona, en España
Alejandra Rey
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29 de octubre de 1998  

Dos argentinos fueron detenidos el viernes último en la ciudad francesa de Clermont-Ferrand con un cargamento de 70 kilos de cocaína escondidos en seis bidones de agua destinados a atender a ocho caballos criollos exportados desde el país y con destino final en la ciudad de Girona, España, según fuentes policiales.

Los detenidos son Felipe S. Flores y Cristian Núñez, ambos con pasaportes argentinos y que embarcaron, junto con los caballos, el martes 20 del corriente en el vuelo regular de la empresa KLM, con destino Amsterdam, añadieron las fuentes.

Flores había tomado contacto hace poco más de dos meses con la empresa Argentraider SA, encargada del transporte, entre otras actividades, de caballos al exterior.

"Para la empresa -dijo a La Nación Manuel Romero Victorica, abogado de Argentraider, cuyo titular es Gerardo Fasano- se trató de un embarque más y lo cumplieron en tiempo y forma. Días después nos enteramos por nuestra gente en Amsterdam que habían detenido a esas dos personas. Primero no lo podíamos creer pero, para evitar cualquier malentendido, nos presentamos ante la Justicia para que investigue el caso".

La denuncia está radicada en el juzgado en lo penal económico a cargo de Jorge Brugo.

La historia comenzó cuando Flores acudió a las oficinas de Argentraider para solicitar los servicios de transporte para nueve caballos. Dijo que se había enterado del nombre de la empresa mediante un aviso publicitario.

Del papelerío se encargó una persona que se identificó como Fernando Denis que, como única seña, dejó un celular.

Sin embargo fue Flores quien siguió de cerca la transacción. Ocho de los caballos, según se desprende de la denuncia, eran para Pere Geli Bosch, en Girona, y uno para Guy Charloux, en el domicilio Club de Polo La Moinerie, en Francia. La representación de Argentraider finalizaba en el aeropuerto de Amsterdam, donde los caballos eran "nacionalizados" por un operador de la empresa de nombre Peter Langeweg.

El viaje

Los caballos fueron llevados desde un stud de La Plata en un camión contratado por Flores a la firma Manuel Francisco García hasta el aeropuerto de Ezeiza. Allí, el conductor Alejandro Cardozo fue testigo del embarco de los caballos y de seis bidones negros, con una llamativa calcomanía del Club de Equitación Centauro, lo que consta en una fotografía tomada por una empleada de Argentraider para una posterior publicidad comercial.

Los testigos también vieron a Flores y a Núñez subir al avión y a un horse attendant puesto por la empresa KLM para asistir a los animales durante el viaje.

"Normalmente -dijo Romero Victorica-, es la empresa aérea la que suministra el agua y Argentraider los fardos para alimentarlos. Pero en este caso los acompañantes subieron sus bidones, lo que tampoco es anormal."

En Amsterdam, los ahora detenidos habían contratado a la firma Potyjk, una de las más importantes de Europa, para llevar la carga a su destino. Allí, Langeweg vio que los bidones negros con las calcomanías eran también subidos al camión.

El transporte dejó el primer caballo en el club de polo francés y pretendió seguir camino a España. Pero, durante un descanso obligatorio en la ciudad de Clermont-Ferrand, la policía francesa detuvo a Flores y a Núñez por contrabando de estupefacientes y confiscó los bidones con la droga. Los caballos, pese a estos inconvenientes, llegaron a destino.

En rigor, la investigación en la Argentina había comenzado, según confiaron a La Nación fuentes policiales, hace dos años a raíz de un informe remitido por la Drugs Enforcement Administration (DEA), que daba cuenta de un posible contrabando de estupefacientes y de lavado de dinero.

A partir de allí se intervinieron teléfonos y se investigaron a las 40 empresas que en el país se ocupan de la exportación y del transporte de caballos.

Por alguna razón (se supone que se está tratando de atrapar a una supuesta red internacional de traficantes), la policía no detuvo a los argentinos en Buenos Aires y esperaron el arribo a Europa.

Lo que Argentraider pide que se investigue es si la droga salió del país, tal como sospecha la policía, y si fue el vehículo para cometer un delito.

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