Denuncian robos y publicidad engañosa. Turistas toman un hostel en SanTelmo
Su página web promete instalaciones equipadas y seguras, pero eso no se cumple
Habitaciones con TV y heladera, sala de estudio, gimnasio, cocinas equipadas y lockers seguros dentro de las habitaciones es lo que ofrece a los extranjeros el hostel San Telmo, en San Juan 818, desde su página web. Ante tan atractiva oferta, la chilena Fabiola Ortiz, de 26 años, no lo pensó dos veces y pidió una reserva para parar en ese lugar y poder estudiar cine en Buenos Aires.
Tres meses después, Fabiola resultó uno de los 60 jóvenes que ayer tomaron el hostel San Telmo por la gran cantidad de robos que sufren y porque las habitaciones, además de camas con colchones viejos, sólo tienen lamparones de humedad en las paredes y, con suerte, una mesa y un armario. La sala de estudio consta de una mesa de plástico con una pileta de lavar a un costado. El gimnasio es una habitación de cuatro por cuatro con un aparato de pesas oxidado. Las dos cocinas están equipadas con dos pizzeras cada una. Hay sólo dos baños que deben ser compartidos, a veces, por cien personas. Y los lockers seguros están en los pasillos y sólo son seguros si los dueños usan su propio candado y llaves.
Pero lo peor, según Fabiola y sus compañeros, es que sufren robos dentro de sus habitaciones cada vez que se ausentan y dejan las llaves en la recepción. Por eso, los jóvenes, entre los que hay argentinos, ecuatorianos y chilenos, tomaron las instalaciones ayer a la mañana y le exigieron al dueño del albergue, Alejandro Martínez, mejoras en las instalaciones, seguridad y un resarcimiento monetario por las pertenencias robadas.
Ayer, los jóvenes no accedieron a dejar ingresar a Martínez por la única puerta, que se abre con portero eléctrico o llave. "Los voy a demandar por delito de usurpación", decía preocupado Martínez. Al cierre de esta edición, el hostel seguía tomado y la policía permanecía apostada en la entrada, aunque sin intervenir.
Guillermo Swarkvich, profesor de meditación de 38 años, hizo las veces de vocero de los extranjeros amotinados y dijo a LA NACION: "Cuando uno ingresa, tiene que pagar la cantidad de días que prevé quedarse, pero si al segundo día se quiere ir, porque no hay nada de lo prometido en la página web, no te devuelven el dinero. Mucha gente se va llorando".
La mayoría de los que se alojan allí estudian y trabajan y prefieren parar en ese hostel porque dicen que "es 5 pesos más barato que el resto que queda en la zona". La habitación simple cuesta entre 350 y 400 pesos mensuales por persona y la doble, unos 500 pesos.
Según el artículo 2230 del Código Civil, "el propietario del alojamiento [turístico] debe responder por todos los daños o pérdidas sufridas en los efectos introducidos por los huéspedes en el establecimiento". Las quejas por falta de seguridad en hoteles y albergues es una de las principales demandas de los turistas según la Asociación Argentina de Derecho del Turismo.
Paula Soler
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