Un centenar de jóvenes pone su saber al servicio de los necesitados

Voluntarios católicos desarrollan más de diez proyectos para mejorar las condiciones de vida en Capilla del Señor
(0)
28 de diciembre de 2009  

En el patio de la Escuela N° 20 de Capilla del Señor, Jonathan y Ezequiel se chocan las manos entre sí mientras juegan a saltar la cuerda. Sus sonrisas y su expresión de alegría son tantas que contagian a los 20 chicos que hacen fila en espera de su propia experiencia. Todos querían divertirse como ellos, y más aún cuando pensaban que un domingo como el de ayer no harían otra cosa que estar dentro de casa y ver pasar las horas.

En otro punto de la misma ciudad bonaerense, en el salón Sagrado Corazón, la mirada de satisfacción de Silvia Yohni al ver posible lo imposible inunda el lugar: una capilla construida por su comunidad. Pero con la diferencia de que ahora se suman una cocina, baños y una galería.

Como éstas, las imágenes se repiten en otras escuelas, centros de salud y pequeños hogares en los que desde ayer, y durante cuatro días más, un centenar de jóvenes de la Pastoral Universitaria de San Isidro, que pertenecen a la agrupación nacional Manos a la Obra, dan rienda suelta a una serie de proyectos que buscan brindar sus servicios profesionales a una comunidad que lo necesite. En este caso, y por segundo año consecutivo, las actividades las desarrollaron en Capilla del Señor.

Durante esta semana, también se realizan en simultaneidad las actividades de la Pastoral Universitaria en Avellaneda, Lanús y Mendoza.

Los proyectos que hasta el miércoles desarrollan en Capilla del Señor, once en total, giran en torno a la salud, la arquitectura, las artes, la educación física, la administración, la psicopedagogía y la agronomía, entre otros. Para llevarlos a cabo, los jóvenes realizan distintas actividades en busca de donaciones, que pueden ser desde pisos de cerámica hasta litros de pintura y chapas.

En una recorrida que realizó LA NACION por los diferentes lugares donde se desarrollaban los proyectos, el padre Ignacio Girard, uno de los asesores, comentó: "La idea es acompañar los proyectos con distintos momentos de oración en donde los jóvenes se preguntan de qué manera lo que saben lo ponen a disposición de los demás", dijo entusiasmado.

En realidad, la puesta en marcha de los proyectos representa un gran desafío para los jóvenes, que durante seis meses se reúnen en sus ratos libres para planear los proyectos, junto con la comunidad. Y entre todos evalúan cuáles son las mayores necesidades en las que buscan intervenir.

Finalmente, deben desarrollarlo en cinco días, en los que son como una gran familia que convive día y noche en una escuela de la localidad. Porque "lo más importante es realizar una inmersión tanto espiritual como social", enfatizó Girard.

Estrategias

Por ejemplo, chicos de 4°, 5° y 6° de la escuela N° 1 querían unos corredores con más vida. Para esto, Clara Magnanini, estudiante de Arquitectura de la UBA, de 20 años, y Verónica Deluchi, egresada de Bellas Artes, de 34, pensaron una estrategia literaria para llegar a la pintura de un mural, que alegrara las paredes de la escuela.

Es así como a través de lecturas de cuentos, en compañía de las profesoras de plástica de la escuela, los niños dibujaron lo que plasmarían en el mural. "Es un lugar de paso que lo usan todos los días [el corredor], consultamos la idea con las maestras y estuvieron de acuerdo. Es que ese lugar necesitaba [se queda pensando] ¡alegría!, con este mural ya el azul del cielo cambia", expresó Magnanini, que lucía una camiseta totalmente manchada de pintura.

Silvia Yohni, de 38, con su hijito en brazos, no cabía de alegría al ver la capilla terminada en el salón Sagrado Corazón, proyecto que pertenecía a jóvenes estudiantes de Arquitectura: "Antes teníamos que armar y desarmar los salones para orar y hacer las veces de comedor. Realmente vemos el avance y sentimos una ayuda sincera y fuerte de los jóvenes", concluyó, completamente feliz.

Una obra ejemplar

  • Manos a la obra. El proyecto original nació en 2006, como propuesta de la Pastoral Universitaria de Mendoza.
  • Pastoral San Isidro. En 2008 inician su propia experiencia, directamente en la ciudad bonaerense de Capilla del Señor, en conjunto con la diócesis de Zárate y Campana.
  • Propósitos espirituales. Posibilitar un espacio de encuentro, reflexión, espiritualidad y convivencia entre estudiantes universitarios, generando lazos de amistad entre ellos.
  • Tandil y Salta. En distintos meses del año, las pastorales universitarias de esas provincias realizaron sus experiencias durante 5 días.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Sociedad

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.