Un drama que ya padeció la familia

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2 de mayo de 2003  

El drama de los secuestros ya había azotado a la familia Macri en 1991. Desde el 24 de agosto hasta el 5 de septiembre de ese año, Mauricio, segundo de los cinco hijos del empresario Franco Macri y por entonces ejecutivo de Socma, fue raptado por una banda cuando ingresaba en su casa, en el barrio porteño conocido como Barrio Parque, sobre la calle Tagle al 2800.

Mauricio, hoy presidente de Boca Juniors y candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, permaneció cautivo durante aquellos 13 días en un sótano en el barrio de Parque de los Patricios.

La mayoría de sus secuestradores, que conformaban un grupo delictivo conocido como "la banda de los comisarios", porque estaba integrado por varios oficiales jefes de la Policía Federal, fue condenada por el juez Rodolfo Canicoba Corral a penas desde 10 años de cárcel hasta prisión perpetua. Hubo once acusados, pero sólo nueve fueron sentenciados.

Los Macri no hablan del secuestro de Mauricio. Cada vez que se les pregunta por el tema, se excusan de hacer cualquier comentario.

De todas maneras, se sabe que el presidente de Boca fue liberado luego de que su padre pagó un rescate de 6.000.000 de dólares, parte del cual fue recuperado por la policía.

También, a partir de la causa, se conocieron algunos detalles de los días de cautiverio del candidato a jefe de Gobierno. Por ejemplo: que cuando lo raptaron le quitaron el traje y el reloj, le ataron las manos con alambre y cinta adhesiva, le pusieron una capucha negra y lo introdujeron en un féretro en el que apenas cabía.

Luego, cuando llegaron a la casona de Garay 2882, donde lo mantuvieron secuestrado, le ataron los tobillos con cadenas a un colchón y lo dejaron en un sótano, adonde le acercaban comida por un hueco de 20 centímetros ubicado en el techo. En el pequeño cuarto en el que Mauricio Macri permaneció durante los días de su cautiverio, los secuestradores le habían dejado también un inodoro químico.

Cuando Franco Macri pagó el rescate, Mauricio se vistió con un jogging prestado (estaba semidesnudo y, tal vez por eso, pasó algunos días enfermo) y sus captores se lo llevaron en el baúl de un automóvil. Lo dejaron en la zona del Bajo Flores, cerca de la cancha de Deportivo Español, aunque le dijeron que contara que lo habían soltado en Lomas de Zamora. Le dieron unos cospeles de teléfono y algo de plata para un taxi.

Así, tras casi dos semanas de cautiverio, Mauricio Macri volvió a su casa sano y salvo.

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