Un juez denunció amenazas de muerte

Es el magistrado Germán Castelli
(0)
28 de febrero de 2004  

Un juez federal de Morón, que una semana atrás firmó una resolución que anuló un procedimientos de drogas, ordenó la liberación de los presuntos narcotraficantes y pidió que se investigara la tarea de los policías bonaerenses que estuvieron a cargo del operativo, denunció ayer que recibió una amenaza de muerte anónima y sospecha que la situación se originó por su tarea profesional.

La llamada telefónica anónima la recibió anteayer la ex suegra del magistrado federal Germán Castelli, en su domicilio de Barrio Norte. "Por las macanas que está haciendo, al juez le vamos a meter plomo en la cabeza", dijo una voz masculina, según recordó Castelli a LA NACION.

En el momento de la amenaza, el magistrado estaba de vacaciones en Punta del Este. Su ex suegra estaba en compañía del hijo del juez, de tres años.

"La amenaza de muerte es un problema vinculado con mi función judicial", sostuvo el juez federal Castelli.

El magistrado, que asumió su cargo en los juzgados federales de Morón hace un año y medio, explicó que no puede asegurar qué causa es la que originó la llamada telefónica, pero sospecha que el problema pudo surgir de la resolución que firmó ocho días atrás.

El viernes de la semana última, Castelli firmó la nulidad de una causa de drogas que se inició en junio de 2003. En su resolución, el magistrado ordenó la liberación de los supuestos narcotraficantes y pidió a la Dirección Asuntos Internos de la policía bonaerense que se investigue a los efectivos de una comisaría de La Matanza que realizaron el procedimiento donde secuestraron 60 kilogramos de marihuana, por considerar que habían violado las formas legales.

Investigación

En un principio de la causa, además de dictar la prisión preventiva de los detenidos, el propio Castelli ya había pedido a Asuntos Internos que se investigue a los policías que participaron del procedimiento.

"No puedo asegurar que esta causa sea el origen de las amenazas de muerte, pero es una hipótesis que se debería investigar", agregó el juez federal.

La llamada telefónica que recibió la ex suegra de Castelli fue anteayer, a las 9.45. Al mediodía ya estaba hecha la denuncia policial en la comisaría 9a. El caso quedó a cargo del juez federal Juan José Galeano.

"El hombre que realizó la llamada telefónica sabía que yo estaba de vacaciones en Punta del Este. Lo de meterme plomo en la cabeza lo repitió varias veces", concluyó Castelli.

Por orden de Galeano, Castelli, su hijo, su ex mujer y su ex suegra tienen custodia policial.

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.