Un vecino mató a un ladrón en Las Cañitas

El que le disparó, huyó; otro delincuente resultó detenido
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22 de mayo de 2003  

Un vecino de Palermo mató a tiros a un delincuente que intentó robarle su automóvil en la zona conocida como Las Cañitas. Sin embargo el propietario huyó y es buscado por la policía. Un cómplice del asaltante, que en un primer momento logró huir, fue detenido por la policía.

El hecho que las autoridades tratan de reconstruir mediante testimonios de vecinos ocurrió a las 2.10 de ayer, cuando una pareja de asaltantes que se conducía en un Fiat Uno trató de robar el Hyundai de un vecino en la calle Báez al 700, a pocos metros del Hospital Militar.

El propietario del vehículo, que la policía supone que es un militar, dado que se trata de un barrio habitado en su mayoría por oficiales retirados, extrajo una pistola calibre 9 milímetros y disparó sobre los delincuentes.

Uno de ellos recibió un tiro en la espalda. Los asaltantes huyeron, aún bajo fuego y otro disparo impactó en una de las ruedas del Fiat Uno. Los ladrones escaparon hacia la avenida Juan B. Justo y El Salvador, en Palermo, donde el que conducía detuvo su marcha en una estación de servicio Shell para cambiar el neumático averiado. Allí, su cómplice murió.

Alicia, una de las vecinas de Las Cañitas que vive en un edificio de la zona y que sólo dio su nombre, dijo a LA NACION: "Estaba realizando las tareas de mi casa cuando escuché a un hombre que gritaba "largalo", luego un tiro, otro grito y tres tiros más. Enseguida, se escuchó un auto que salía a gran velocidad".

Ella dio aviso a la policía y a la custodia del edificio. "Cuando bajé, ya había llegado la policía. Había un bolso abandonado al lado de un auto negro y nuevo, que es de una mujer que vive enfrente", agregó.

Delito, moneda común

Como todo fue muy rápido, la vecina no llegó a identificar a quienes intentaron robar el vehículo ni a quien realizó los disparos. De todas maneras, Alicia aclaró que los hechos delictivos son moneda común en ese barrio.

Como se dijo, los dos jóvenes, uno de ellos herido, huyeron en un Fiat Uno bordó, pero una bala le dio a una de las gomas del automóvil. Al llegar a la estación de servicio que se encuentra en Juan B. Justo y El Salvador, intentaron cambiarla.

"A las 3.30, ingresó un auto por la calle Juan B Justo. Uno de los dos jóvenes que iban en el vehículo pidió al playero y al personal de seguridad de la noche un crique para cambiar la goma del auto que estaba pinchada. El acompañante estaba herido", relató Sonia a LA NACION, una de las personas que trabaja en ese lugar.

Lo hicieron estacionar entre las islas donde se carga el gas y el bar que está sobre la calle El Salvador.

La persona que conducía estaba asustada, y le gritó al encargado: "¡Fijate si está vivo!" Pero ya no tenía pulso, según relató Sonia.

Uno de los taxistas que pasa parte de la noche en esa estación de servicio para descansar llamó al SAME. Pero la policía llegó antes y detuvo al joven. El otro, ya fallecido, quedó tendido al costado del Fiat. "Era un chico joven, yo lo vi. Estaba herido en la espalda", dijo Sonia.

Los efectivos de la comisaría 31a. intervienen en la investigación de este nuevo caso de justicia por mano propia.

Rastrean entre los vecinos declaraciones que puedan ayudar a identificar a quien disparó sobre los asaltantes para determinar si se trata o no de un caso de legítima defensa.

Fuentes policiales dijeron a LA NACION que el que disparó era un hombre que vestía jeans y campera. Agregaron que la primera descripción de los sucesos surgió a partir del relato de un vecino que vio la escena del robo y el tiroteo desde la ventana de su departamento, situado en un piso elevado.

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