Uno de los implicados ya fue enjuiciado y condenado a 13 años de cárcel

Por secuestrar y torturar a tres amigos de la víctima días antes del crimen
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13 de febrero de 2018  

El 12 de agosto de 2010, apenas tres días antes del asesinato de Fabián Gorosito, una patota policial "levantó" a tres amigos de la víctima para obligarlos a revelarles su paradero. El "apriete" incluyó una sesión de submarino seco, aplicado con bolsas de nylon en la cabeza.

El 22 de diciembre de 2014, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 1 de Morón condenó a 13 años de prisión al policía Ángel Manuel Sosa -luego de ser reconocido en las audiencias del juicio como uno de los policías que participaron de aquel operativo ilegal- como coautor de los delitos de sustracción y retención de personas, allanamiento ilegal de morada y aplicación de tormentos contra Maximiliano Silva y los hermanos Daniel y José Mancini.

Son los mismos hechos por los que el TOC Nº 5 de Morón, un año antes, había juzgado y absuelto a 11 policías de la misma dependencia en la que revistaba Sosa, que no había sido incluido en aquel juicio porque había alegado "no estar en condiciones psicológicas de enfrentar el proceso".

Frente a los jueces, Silva y los hermanos Mancini contaron que estaban comprando en un quiosco cuando fueron golpeados en la calle por un grupo de efectivos. Los inmovilizaron y los trasladaron en autos particulares hasta la comisaría, donde la paliza continuó. Además, fueron obligados a firmar una contravención.

Según el relato de Silva, los amenazaron diciéndoles: "Si zafan de esta terminan en un zanjón". También declaró haber sido llevado a un baño, donde lo golpearon en los testículos mientras le decían: "No vas a tener hijos". José Mancini declaró que fue llevado a su casa por cuatro policías que le apuntaban en la sien, y les pegaban a él y a su hermano mientras les reclamaban que entregaran "los fierros". De allí los trasladaron a la comisaría de Merlo, donde fue colgado del caño de una ducha y golpeado entre varios agentes policiales.

En diciembre pasado, en una audiencia para coordinar el inicio del nuevo juicio, el abogado de la familia Gorosito, Silvio Alfonzo, pidió la incorporación de los peritajes psicológicos de los tres jóvenes torturados para "demostrar la veracidad de los hechos". Pese a la oposición de la defensa de los policías, el tribunal hizo lugar al requerimiento. "Esto quiere decir -explica Alfonzo- que las declaraciones de las víctimas se van a tener en cuenta, contrariamente a lo que pasó en el anterior juicio".

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