Verano: más de la mitad del presupuesto juvenil se va en diversión nocturna y tragos

Vestigios de una madrugada de alcohol en Mar del Plata
Vestigios de una madrugada de alcohol en Mar del Plata Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi
Cada salida en la costa puede llegar a costar $3500, entre entradas para una disco o una fiesta electrónica y tragos hasta el amanecer
Darío Palavecino
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21 de enero de 2020  

MAR DEL PLATA.- Las carcajadas se repiten con referencias a lo vivido en la discoteca que acaban de abandonar, ya al amanecer, pero también para reírse de sí mismos al confirmar el sacudón al bolsillo que representó esta primera noche de vacaciones entre amigos y en la costa. "¡Se me fueron 3500 pesos!", asegura uno de los cinco jóvenes de 20 a 22 años que viajaron desde González Chaves en busca de sol, playa y, sobre todo, mucha diversión nocturna.

Se miran, revisan y sacan cuentas. "Todos gastamos más o menos lo mismo", dicen a LA NACION sobre lo que costó la entrada para bailar más tres botellas de champagne y un par de tragos más. Y se sorprenden entre ellos al entender que no fue un exceso individual, sino un monto promedio que se les esfumó solo entre la medianoche y la salida del sol. Y faltan los $250 por cada hamburguesa completa por la que esperan, en fila y frente a un food truck.

Sin contar alojamiento y el medio de transporte que los trajo hasta esta ciudad, según surge de los testimonios de quienes andan por aquí, los jóvenes están desembolsando cada día de $2000 a $4000. La mitad o más de esas sumas corresponden a bebidas alcohólicas que consumen temprano en la playa o el after beach -que si es privado se paga por el acceso-; durante la infaltable "previa" -que se resume en botellas a precio de supermercado que se disfrutan en el departamento propio o en modo visita, durante la noche temprana- y, por último, en el boliche bailable.

Los extremos en ese presupuesto se dan cuando pagan una entrada por algún evento, como una fiesta electrónica (desde $2000), o la entrada a una discoteca en sábado, el día más caro de la semana, que se explica solo por la demanda. En esos días, una entrada puede tener un valor temprano, beneficio de la compra anticipada, y llegar casi al doble si se compra en puerta, cuando en las pistas ya hay gente bailando.

Así se pudo ver en estas últimas jornadas, cuando la ciudad vivió en términos de cantidad de turistas su mejor momento desde el inicio de la temporada. No solo aumentaron los valores de las entradas, sino también hasta los de las cartas de tragos.

"Con taxi o remise incluidos no bajás de tres luquitas por día", afirman Cielo y Estefanía, de Adrogué, que acaban de salir de bailar en una de las discotecas de Playa Grande donde se llegó a pagar hasta $2000 por entrada. Y a las 2.30 se cerraron las puertas porque ya no había más capacidad. Vale la aclaración: las chicas pasan a mitad de precio.

En un boliche del mismo complejo, donde hasta el viernes la entrada nocturna se pagaba $600, el sábado -ya madrugada de domingo- se cobró $1500 el ticket. "Es un abuso, y más con nosotros, que los bancamos todo el año", se quejaban tres marplatenses, para los que la localía no tiene beneficios.

"Para tomar se compra todo lo que se puede en supermercados y con tarjeta de crédito, para conservar efectivo", explican Rafael Gómez y Santiago Irigoyen, de Capital Federal. En esos comercios consiguen una botella del fernet preferido a $400. Casi lo mismo que les cobran por un vaso de trago largo, combinado con gaseosa cola y mucho hielo, en la disco. La opción de mejores precios en góndola vale para cargar las heladeras portátiles que llevan a la playa o para abarrotar las heladeras en donde se alojan y esperan la salida a bailar.

En las barras, según el lugar elegido y el momento de la semana, todo es definitivamente más caro. Se paga de $250 a $400 por trago (gin tonic, bitter con naranja o caipiroska son los favoritos) y $150/$180 por un porrón de cerveza. Allí la modalidad en alza es la de compras en grupo, por botella.

Una de vodka vale de $4500 a $6000 según la marca (en mercado de $400 a $700), acompañada por dos gaseosas lima grandes para combinar y que rinda más. Una de champagne ronda los $3000 con dos latas de energizante (con esta y otras bebidas hay que estar atentos a momentos de la noche con promociones por debajo de ese precio) y por $3500 una de fernet con seis u ocho latas de gaseosa cola.

"A este paso nos vamos mañana (por hoy)", insisten los jóvenes de González Chaves, que ven cómo se esfuman los ahorros de todo un año. Pero no resignarán un solo centavo de lo que se destina a bebidas alcohólicas. "Comeremos arroz y fideos", acotan, y dejan en claro cuál será la variable de ajuste.

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