Arqueólogos resuelven el origen de las estatuas gigantes de la Isla de Pascua

Los moai son esculturas de piedra famosas que permanecen semienterradas en la Isla de Pascua desde hace varios siglos y su existencia se debe a los polinesios, quienes conquistaron aquella tierra solitaria e incomunicada hace 600 años, conocida como Rapa Nui.

Tras diferentes especulaciones de por qué se construyeron dichas manifestaciones culturales y religiosas, un grupo de arqueólogos presume que habría hallado la respuesta definitiva de por qué se erigieron.

El territorio insular depende de Chile y llegar hasta allí es toda una hazaña, algo que experimentaron y con menos recursos los polinesios, cuando arribaron hace 600 años en busca de su expansión territorial. 

Esta comunidad se instaló allí y emplazó un estilo de vida cotidiana que terminó por agotar su recurso más valioso: la madera. Esto generó desertificación en el suelo y la imposibilidad de que la biodiversidad se desarrolle. Esto trajo un grave problema ambiental para ellos, que empeoró su estadía tras reglas políticas y sociales que dividieron a la población.

Lo único que quedó fueron miles de esculturas de piedra de seres humanos con cuerpos pequeños y cabezas gigantes. Estas sobrevivieron a las inclemencias del clima y se convirtieron en un símbolo identitario local.

Investigadores de la Universidad Binghamton de Nueva York se dirigieron hacia la isla para estudiar de cerca algunos parámetros que se pasaron por alto en anteriores análisis. Así se detalla en el artículo que se publicó en el sitio oficial de la unidad académica. Se especuló con que estas estatuas se erigieron con un fin religioso, o más bien, para adorar al jefe de la tribu.

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MATÍAS AVRAMOW

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