Historias que inspiran

Andrea y Flynn.

Adoptó un gatito, lo curó y él la ayudó a conectarse con su pasión

Andrea Guestrin adoptó a su gatito, Flynn, cuando tenía solo 45 días al llevar a su perro a la veterinaria: “Lo vi subido a una balanza y no dudé”.

A los tres años Flynn empezó a sufrir una especie de resfrío crónico, estaba sin apetito, había perdido mucho peso y le diagnosticaron leucemia felina. Empezaron un tratamiento de inmediato.

La salud del gatito comenzó a mejorar y Andrea empezó a dormir junto a Flynn para apoyarlo todavía más. Su marido, entonces, decidió capturar esos tiernos momentos.

Una mañana de paseo por Nueva York vio a un artista pintando retratos de perros entonces se anotó en un taller de acuarela y comenzó a pintar a Flynn durmiendo junto a ella. Se dio cuenta de que su pasión por la pintura seguía intacta.

“Flynn llegó a mi vida para transformarla por completo”